Que los niños profundicen acerca de los tres grados del sacramento del Orden.
En la cartelera, colocar un mapa de la propia diócesis resaltando la parroquia en la que el grupo vive. Puede acompañar la siguiente expresión: "SOMOS UNA IGLESIA VIVA"
Queridos niños: Tenemos hoy la oportunidad de profundizar y conocer nuevos aspectos del sacramento del Orden sacerdotal. Nuestra Iglesia es como una mina de oro que siempre ofrece sus riquezas a quienes penetran en su realidad. Los tesoros de la Iglesia son los mismos tesoros de Cristo que la ha adornado con sus dones y gracias.
- ¿He leído en la Biblia los textos de: Génesis 14, 14- 20 y Hebreos 7, 1-4? -¿He rezado cada día por todos los miembros de la Iglesia para que seamos conscientes de nuestra realidad de ser constructores de paz y hermandad en el mundo?
Querido Jesús: Somos los miembros más pequeños de tu Iglesia. Queremos darte las gracias por habernos llamado a ser de tu rebaño, a ser tus seguidores. Te pedimos por todos los Pastores que has elegido para conducir tu Iglesia para que sean fieles a ti, para que su amor a los hermanos y a las ovejas más necesitada los lleve a mostrar tu Reino en el mundo. Amén.
Por aquellos días, habiendo aumentado el número de los discípulos, los helenistas se quejaron contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en el servicio diario. Los Doce reunieron a la Asamblea de los discípulos y les dijeron: "No es conveniente que descuidemos la Palabra de Dios por el servicio de las mesas: ¿qué les parece? Busquen, pues, de entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos de sabiduría y Espíritu para confiarles este oficio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." Toda la asamblea estuvo de acuerdo y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; los presentaron a los apóstoles, quienes después de orar, les impusieron las manos. La Palabra de Dios se difundía y el número de los discípulos en Jerusalén aumentaba considerablemente. Incluso un gran número de sacerdotes aceptaron la fe.
-Cuando aumentó el número de los discípulos, ¿quienes se quejaron contra los hebreos y por qué? -Ante las quejas de los helenistas qué hicieron los apóstoles, ¿Qué características deberían tener las personas que escogiera la asamblea? -¿Quiénes fueron escogidos para el servicio de las mesas? - ¿Cuál era la misión principal de los apóstoles? -¿Qué hicieron los apóstoles cuando les presentaron los siete que habían escogido? Seguramente hayamos escuchado alguna vez este pasaje del libro de Los Hechos. Nos vamos a fijar en algunos aspectos: La comunidad aumentaba y la atención a las viudas y necesitados no era igual para los de procedencia griega o helenistas y para los hebreos. Desde un principio, como lo hizo Jesús, la comunidad cristiana se preocupó por los pobres y los atendía. Los apóstoles respondieron al reclamo que hacían los helenistas y pidieron a la asamblea que escogiera a siete hombres de buena fama y llenos de Espíritu Santo. Así que, cuando los siete escogidos fueron presentados, los apóstoles les impusieron las manos y oraron sobre ellos. Estos siete, se llamaron diáconos. A los diáconos, el obispo les impone las manos para realizar un servicio y no para ejercer el sacerdocio ministerial. El diácono, también, asiste a los obispos y presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la eucaristía. Los presbíteros, a quienes comúnmente llamamos sacerdotes, reciben el sacramento del Orden sacerdotal y son los inmediatos colaboradores de los obispos y participan de la universalidad de la misión confiada por Cristo a los apóstoles. Todos nosotros pertenecemos a una parroquia al frente de la cual está un presbítero, un sacerdote. Los párrocos, unidos al su obispo ayudan a este en su trabajo de pastor, maestro y dirigente. Las parroquias están agrupadas para formar una diócesis al frente de la cual está un obispo. La plenitud del sacramento del Orden la tiene el obispo. Cuando un sacerdote es consagrado obispo ejercerá la función de santificar, de enseñar y gobernar en la Iglesia. En la Misa, después de la consagración, rezamos por el santo Padre y por nuestro Obispo. Esto quiere decir que el obispo debe estar unido a sus fieles, que el obispo, hombre débil, como todos, requiere la fuerza del Espíritu Santo, necesita de la oración de sus hermanos. Un niño misionero se acordará siempre de rezar por su obispo y por su párroco.
l. Cristianos de procedencia griega. 2. A quienes se designaba como "los Doce" 3. Los siete que eligió la asamblea se llaman. 4. Que no debían descuidar los apóstoles 5. Cual es el sexto sacramento. 6. Quien está al frente de una diócesis. 7. El que es responsable de una parroquia. 8. Un presbítero para ser obispo es... 9. Como se llama el obispo de Roma.
El catequista habrá unas tarjetas de 20 por 20 cms en las cuales estarán dibujados los símbolos siguientes:
Los niños los agruparán según correspondan: al obispo, al presbítero, al diácono. Seguidamente el catequista invita a los niños a hacer peticiones por las necesidades de su propia parroquia. Se terminará recitando el Padrenuestro.
-Averiguar los nombres de los obispos del propio país y en qué diócesis gobiernan. -Rezar cada día para que haya muchos jóvenes dispuestos a seguir a Jesús en el ministerio del sacerdocio.
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