Que los niños profundicen en el significado del sacramento de la Penitencia o Reconciliación, del Perdón o Confesión.
Queridos niños: Papá Dios no para de hacernos regalos y uno de ellos es su gran misericordia con la que somos perdonados. El perdón de Papá Dios es tan distinto a nuestro perdón: él espera, olvida, nos da siempre una nueva oportunidad, nos "envuelve" con su gran amor y ternura.
-¿Escribí en el cuaderno de Infancia Misionera qué voy a mejorar en mi actitud cuando asista de nuevo a la Eucaristía? -¿He rezado por el Santo Padre y por su encuentro con todos los jóvenes del mundo para que Jesús les llene el corazón con su gran amor y así ayuden a los que más necesitan: de la fe, del amor, de la comida, del vestido, de la educación y la salud?
Querido Papá Dios: tú quieres que todos disfrutemos de tu amistad, de tu compañía y felicidad pero en nuestra vida el pecado se presenta como un muro que nos separa de ti y de los demás. Te pedimos que no nos dejes caer en la tentación de los malo y que nos arrepintamos pronto y busquemos tu perdón cuando hayamos sido débiles. Por todos los que hacen el mal en el mundo, para que se conviertan y hagan la paz. Amén.
Ustedes, pues, oren de esta forma: Padre nuestro, Padre de los Cielos, santificados sea tu Nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el Cielo. Danos hoy el pan de este día y perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la prueba, sino que nos libres del Malo. Queda bien claro que si ustedes perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre celestial los perdonará. En cambio, si no perdonan las ofensas de los hombres, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.
-¿Quién enseña esta oración a la gente? -¿Cuál es la medida con que yo soy perdonado por el Padre de los Cielos? -¿De qué cosas pedimos perdón? -¿De qué cosas debemos perdonar a los demás? Cuando hablamos de perdón, nos gustaría a veces, cambiar la conversación, es un hecho difícil y no es igual para cada persona. El punto de partida está en que nadie es totalmente limpio de corazón delante de Dios. En nuestro corazón se van acumulando basuras y algunas veces se puede contaminar con un pecado grave. Jesús dijo a los apóstoles que perdonaran los pecados y la Iglesia asumió este mandato porque es un bien para el cristiano. Cuando buscamos este perdón hacemos un camino de arrepentimiento y de reparación del mal que hemos hecho, por eso es sacramento de la penitencia. Decir los pecados al sacerdote es un elemento esencial de este sacramento y reconocemos que Dios es misericordioso, por eso, también lo llamamos sacramento de la confesión. Por la absolución del sacerdote Dios nos concede el perdón y la paz, por eso es sacramento del perdón. Con el pecado se pierde la amistad con Dios, y no se está en comunión con él, por lo tanto, este es también sacramento de la reconciliación. Nuestras malas acciones, la mayoría de las veces van en contra de alguien, por eso, al pedirle perdón a Papá Dios tenemos que estar en paz con quien hemos ofendido o con quien nos ha ofendido. Este sacramento de la penitencia no nos significa miedo sino, todo lo contrario, amor, ternura, bondad, encuentro, amistad, alegría y paz. Cuando nos confesamos bien ganamos una victoria al enemigo, nos fortalecemos con el encuentro y el abrazo de Papá Dios.
Horizontales: 1. Decir los pecados al sacerdote. 2. Decimos en el Padrenuestro: como nosotros... 3. Para recibir el perdón debemos estar: 4. Pedimos a Dios no nos deje caer en la... 5. Para confesarnos bien examinamos la... 6. Jesús contó la parábola del hijo... 7. Para comulgar no hay que tener... 8. El sacerdote al confesarnos da la... 9. Al confesarnos debemos cumplir la ....
El catequista pide a los niños colocarse formando un círculo y les pregunta acerca de los acontecimientos tristes y malos que sufre la humanidad. Seguidamente los invita a pensar unos momentos y a hacer peticiones de perdón por todos lo que causan esos sufrimientos a otros. Se termina recitando el Padrenuestro.
-Cada noche, antes de dormir, pensar en qué cosas buenas pude hacer y por pereza o comodidad no lo realicé. -Pediré perdón a Papá Dios y estaré alerta para el día siguiente. -Rezar cada día por tanta gente que está separada de Dios por sus pecados, para que vuelvan a la amistad con él.
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