Que los niños conozcan cómo los Santos han valorado en su vida y misión la oración del Rosario.
Queridos niños: muchos Santos han dado una importancia especial a la oración del Rosario y han llevado a cabo su acción misionera enseñando a la gente a conocer y contemplar los misterios de la vida de Jesús y de María. Nosotros, pues, pequeños misioneros, podemos hacer lo mismo que aquellos grandes Santos pero convencidos, como ellos, de que el incremento para que haya buenos frutos, lo da Papá Dios.
-¿He regalado a la Santísima Virgen, que ha venido a habitar en "mi casa", un pequeño sacrificio: hacer lo primero las obligaciones de la escuela, ayudar en la casa, compartir la merienda, etc.? -¿He rezado a la Virgen, tres Avemarías cada día, pidiendo por la paz del mundo?
Virgen María: tú que has acompañado con tu amor maternal, en su vivir y en su trabajo, a tantos discípulos de Jesús que consideramos Santos; te pedimos vengas con nosotros y con todos los misioneros para que con tu ayuda, lo mucho que ellos hagan y lo que podemos hacer nosotros, tenga el sello de tu amor y la bendición de Dios. Que todos los cristianos demos importancia y valor a esta oración del Rosario que nos lleva a contemplar y a reflexionar en los misterios de nuestra fe. Amén
(Segunda Carta a Timoteo 4, 1- 5) Delante de Dios y de Jesucristo, que ha de juzgar a vivos y muertos y que se ha manifestado como Señor, te pido: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, clarifica, reprende, advierte con toda paciencia y pedagogía. Pues llegará un tiempo en que no soporten la sana doctrina, sino que, siguiendo sus pasiones, se rodearán de maestros que les complazcan los oídos. No escuchando la verdad, se volverán a los cuentos. Tú vigila continuamente, aguanta las penalidades, anuncia la buena noticia, cumple tu ministerio.
-¿Quién le escribe a Timoteo la segunda carta? -¿Qué le pide Pablo a Timoteo, delante de Dios y de Jesucristo juez y Señor? -¿Qué, dice Pablo, va a suceder en un tiempo por llegar? ¿Qué le dice Pablo a Timoteo que haga? -¿Quién era Timoteo y por qué le escribe el apóstol Pablo? Timoteo era un cristiano discípulo de Pablo que, a pesar de ser muy joven, el apóstol lo nombra responsable de una comunidad y por eso le escribe aconsejándolo e instruyéndolo sobre lo que debe hacer: tener los ojos abiertos, no escaparse de las dificultades, anunciar el Evangelio y cumplir con su responsabilidad de obispo. Como Pablo y como Timoteo, los Santos no perdieron ocasión para llevar el Evangelio a las gentes ayudándoles a ser fieles en el seguimiento de Jesús. Ellos, motivados a la oración y a la contemplación de los misterios de la vida de Jesús y de María, fortalecieron la vida de fe y amor entre los cristianos con quienes trabajaban. El Papa, en su carta apostólica, nombra a algunos santos que encontraron en el Rosario un camino de santidad y llevaron a cabo su misión con la ayuda de esta sencilla oración. -Sería imposible citar la multitud innumerable de Santos que han encontrado en el Rosario un auténtico camino de santificación. Bastará con recordar a san Luis María Grignion de Monfort, autor de una preciosa obra sobre el Rosario y, más cerca de nosotros, al Padre Pío de Pietrelcina, que recientemente he tenido la alegría de canonizar. El Beato Bartolomé Longo también tuvo un especial carisma como verdadero apóstol del Rosario. Su camino de santidad se apoya sobre una inspiración sentida en lo más hondo de su corazón: "!Quien propaga el Rosario se salva!". Basándose en ello, se sintió llamado a construir, junto a las ruinas de la antigua ciudad romana de Pompeya, un templo dedicado a la Virgen del Santo Rosario. Pompeya, que apenas estuvo influenciada por el anuncio de Cristo antes de quedar cubierta por la erupción del Vesuvio en el año 79 fue rescatada de sus cenizas siglos después, como testimonio de las luces y las sombras de la civilización clásica. Con toda su obra y, en particular, a través de los "Quince Sábados", Bartolomé Longo desarrolló el fundamento cristológico y contemplativo del Rosario, que ha contado con un particular apoyo y animación en León XIII, el "Papa del Rosario".
Dibujar y pintar en una hoja de papel, una de las siguientes escenas de la vida de Jesús: 1- El bautismo de Jesús en el río Jordán. 2- Jesús y María en las Bodas de Caná. 3- Jesús anunciando a las gentes el Reino de Dios. 4- Transfiguración de Jesús. 5- Jesús instituye la eucaristía. Para ayudar a los niños, si es necesario, el catequista puede disponer de los siguientes textos del Nuevo Testamento: Marcos 1, 9-11; Juan 2, 1-12; Mateo 4, 12-17; Lucas 9, 28-36; Marcos 14, 22- 25
El catequista invita a los niños a formar un círculo, sentados en el suelo. Pedirá a cada niño reflexione sobre la escena de la vida de Jesús que escogió para dibujar y que haga una oración, bien sea: de alabanza, de acción de gracias o de petición. Hecha la reflexión, se inicia la celebración con un canto a la Virgen y se continúa con la oración de los niños. Para terminar se rezará: Dios te Salve Reina y Madre...
-Rezar todos los días un misterio gozoso del Rosario, por las intenciones del Papa y la paz del mundo. -Colocar en un lugar visible de la propia habitación el dibujo realizado como actividad.
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