TEMA N°42
 
El Rosario un tesoro que recuperar

 

  • OBJETIVO ESPECíFICO:

Que los niños vean la necesidad de tener confianza en esta oración del Rosario como medio que nos une con Dios y nos coloca bajo la protección de la Santísima Virgen.

  • AMBIENTACIóN:
En la cartelera se colocará la siguiente imagen de la Virgen y alrededor el título de la advocación: NUESTRA SEñORA DEL ROSARIO, RUEGA POR NOSOTROS.

  • SALUDO:

Queridos niños: terminamos hoy la reflexión que a los largo de 42 catequesis hemos hecho sobre la Carta Apostólica: “El Rosario de la Virgen María” . Comenzamos, también hoy, nuestro propio camino, tomados de la mano de María, en la contemplación de los misterios de Cristo rezando cada día el Rosario. Por esto no nos aflijamos como quien tiene que soportar un gran peso: acudamos a la Virgen lo primero y pidámosle que nos haga gustar el Rosario y que Ella lo rece con nosotros. Procuremos rezarlo con las personas de la familia.

  • REVISIóN DEL COMPROMISO:

-¿He rezado todos los días por las necesidades de mi propia familia?

-¿Qué sugerencias he traido, escritas en mi cuaderno de I.M., que se puedan llevar a cabo como homenaje a la Santísima Virgen durante el mes de mayo?

  • ORACIóN:

Querida Virgen María: hemos sentido tu presencia a lo largo de estas reflexiones sobre el Rosario y te damos las gracias. En adelante haremos nuestro camino de oración tomados de tu mano porque eres Tú quien mejor nos ayudas a contemplar los misterios de Jesús. No dejes que nos desanimemos en la oración y ayuda al Santo Padre en su labor de Pastor universal que nos anima a seguir por el camino de la oración y de la santidad. Amén.

  • PALABRA DE DIOS:

Lucas 1, 46-50. María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque se ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

  • PREGUNTAS, RESPUESTAS, OPINIONES, EXPLICACIóN:

-¿En que momento la Virgen María dijo las palabras que acabamos de escuchar?

-¿Qué proclama el alma de María y de qué se alegra?

-¿Por qué todas la generaciones, en todas las épocas, felicitan a María?

-¿Qué proclama María que nos llega siempre de parte de Dios?

-Cuando acudimos a María en la oración del Rosario ¿no se cumplen las palabras: “el Poderoso ha hecho obras grandes por mi”?

Queridos hermanos y hermanas: Una oración tan fácil, y al mismo tiempo tan rica, merece de verdad ser recuperada por la comunidad cristiana. Hagámoslo sobre todo en este año (2002-2003), asumiendo esta propuesta como una firme realización de la línea trazada en la Carta apostólica Novo millenio ineunte, en la cual se han inspirado los planes pastorales de muchas Iglesias particulares al programar los objetivos para el futuro próximo.

Me dirijo en particular a ustedes, queridos Hermanos Obispos, sacerdotes y diáconos, y a ustedes, agentes de la pastoral en los distintos servicios eclesiales, para que, teniendo la esperiencia personal de la belleza del Rosario, ustedes se conviertan en sus diligentes promotores.

Confío también en ustedes, teólogos, para que, haciendo una reflexión sabia, basada en la Palabra de Dios y sensible a la vivencia del pueblo cristiano, ayuden a descubrir los fundamentos bíblicos, las riquezas espirituales y los valores pastorales de esta oración del Rosario.

Cuento con ustedes, consagrados y consagradas, llamados de manera particular a contemplar el rostro de Cristo siguiendo el ejemplo de María.

Pienso en todos ustedes, hermanos y hermanas de toda condición, en ustedes, enfermos y ancianos, en ustedes, jóvenes: tomen con confianza entre las manos el rosario, descubriéndolo de nuevo a la luz de la Escritura, en armonía con la Liturgia y en el marco de la vida de cada día.

¡Que este llamamiento mío no sea en balde! Al inicio (25 años) del vigésimo quinto año de Pontificado, pongo esta Carta apostólica en las manos de la Virgen María, postrándome espiritualmente ante su imagen en su espléndido Santuario edificado por el Beato Bartolomé Longo, apóstol del Rosario. Hago mías con gusto las palabras conmovedoras con las que termina la célebre Súplica a la Reina del Santo Rosario: <Oh Rosario bendito de María, dulce cadena que nos une con Dios, lazo de amor que nos une a los ángeles, torre de salvación contra los asaltos del infierno, puerto seguro en el común naufragio, no te dejaremos jamás. Tú serás nuestro consuelo en la hora de la agonía. Para ti el último beso de la vida que se apaga. Y el último susurro de nuestros labios será tu suave nombre, oh Reina del Rosario de Pompeya, oh Madre nuestra querida, oh Refugio de los pecadores, oh Soberana consoladora de los tristes. Que seas bendita dondequiera, hoy y siempre, en la tierra y en el cielo>.

  • ACTIVIDAD:

El catequista reparte a los niños una hoja de papel para dibujar y pintar la imagen de la cartelera. Escribir también la advocación: Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosorotros.

  • CELEBRACIóN:

Para esta última celebración de la catequesis del Rosario, se preparará con los niños el rezo del Rosario. Se elegirán los misterios, quien o quienes los enunciarán; el que vaya a iniciar y a culminar el rezo y quienes se encargarán de rezar cada decena y elegir los cantos.

Se invita a los niños a formar un círculo en frente de la cartelera. Después de iniciarse el rezo se pueden sentar en el suelo y para finalizar se levantarán de nuevo.

Si se tiene la posibilidad se pueden repartir caramelos, estampas o algún detalle que recuerde esta catequesis.

  • COMPROMISO:

-Colocar en la pared de la habitación, la imagen de la Virgen del Rosario que dibujamos.

-Rezar el Rosario, si es posible con la familia, por la paz del mundo.

-Rezar cada día por aquel país que me correspondió...

 


 
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