Llevar a los niños a reflexionar sobre la ‘escuela de María’.
Queridos niños: la Virgen María es quien ha conocido mejor a Jesús. El conocimiento de Jesús no fue sólo, como el de la mamá que conoce a su hijo, sino de comprenderlo a El y conocer a profundidad su misterio. El Papa Juan Pablo II nos invita hoy a entrar como discípulos en la “escuela de María” para que comprendamos y conozcamos mejor a Jesús
- He rezado por todos los que sufren alguna opresión: en el trabajo, las mujeres y los niños por los malos tratos, porque se es emigrante en otro país o región, por causa de la raza, por ser pobre. -¿Invité a los miembros de la familia a rezar el Rosario o uno de sus misterios?
Querida Virgen María: queremos conocer a Jesús cada día más y, por eso, te pedimos nos admitas como tus discípulos. Sabes bien que somos pequeños pero estamos seguros que aprenderemos de ti porque nos enseñas con ternura y amor. Ponemos en tus manos nuestros deseos e ilusiones: llévanos de la mano porque, contigo, nunca tendremos miedo. Gracias, María, por todo lo que haces por tus hijos. Amén.
(Juan 2, 1-10 ) Al tercer día se celebraba una boda en Caná de Galilea; allí estaba la madre de Jesús. Jesús y sus discípulos estaban invitados a la boda. Se acabó el vino, y la madre de Jesús le dice: No tienen vino. Le responde Jesús: ¿Qué quieres de mí, mujer? Aún no ha llegado mi hora. La madre dice a los sirvientes: Hagan lo que él les diga. Había allí seis tinajas de piedra para las purificaciones de los judíos, con dos o tres medidas cada una. Jesús les dice: Llenen las tinajas de agua. Las llenaron hasta el borde. Les dice Jesús: ahora saquen algo y llévenselo al mayordomo. Se los llevaron. Cuando el mayordomo probó el agua convertida en vino (sin saber de donde procedía, aunque los sirvientes que habían sacado el agua lo sabían), se dirige al novio y le dice: Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los convidados están algo bebidos, saca el peor. Tú has guardado hasta ahora el vino mejor.
- ¿Por qué la Virgen María se dio cuenta de que faltaba el vino y se lo dijo a Jesús? - ¿Qué hizo Jesús cuando la Virgen María dijo a los sirvientes: “Hagan lo que él les diga”? - ¿Qué dijo el mayordomo al probar el vino nuevo: el agua convertida en vino? - ¿Qué nos dice también a nosotros, hoy, la Virgen María? Cristo es el Maestro por excelencia, el revelador y la revelación. No se trata sólo de comprender las cosas que él ha enseñado, sino de ‘comprenderlo a él’. Pero en esto, ¿qué maestra más experta que María? Si en el ámbito divino el Espíritu es el Maestro interior que nos lleva a la plena verdad de Cristo (cf. Juan 14, 26; 15, 26; 16,13), entre las criaturas nadie mejor que Ella conoce a Cristo, nadie como su Madre puede introducirnos en el conocimiento profundo de su misterio. El primero de los ‘signos’ llevado a cabo por Jesús –la transformación del agua en vino en las bodas de Caná- nos muestra a María precisamente como maestra, mientras indica a los sirvientes que ejecuten las disposiciones de Cristo (cf. Juan 2,5). Y esta función de maestra, podemos imaginar que la ha llevado a cabo con los discípulos después de la Ascensión de Jesús, cuando se quedó con ellos esperando el Espíritu Santo y los confortó en la primera misión. Recorrer con María las escenas del Rosario es como ir a la ‘escuela’ de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje. Una escuela, la de María, de más eficacia, si pensamos que Ella la lleva a cabo consiguiéndonos abundantes dones del Espíritu Santo y proponiéndonos, al mismo tiempo, el ejemplo de aquella “peregrinación en la fe” , en la cual es maestra incomparable. Ante cada misterio del Hijo, Ella nos invita, como en su Anunciación, a presentar con humildad las preguntas que conducen a la claridad, para concluir siempre con la obediencia de la fe: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lucas 1, 38)
Dibujar y pintar cinco escenas del relato de las Bodas de Caná escribiendo lo que dicen María, Jesús y el mayordomo.
El catequista indica a los niños que formen un círculo sentados en el suelo. Entregará a cada uno la silueta de una tinaja, recortada en cartulina. Invitará a todos a dialogar sobre la importancia de pertenecer a la ‘Escuela de María haciendo lo que Jesús nos dice’. Después del diálogo el catequista propone que se escriba dentro de la silueta de la tinaja: ¿Qué me dice Jesús que debo hacer? Se dará el tiempo suficiente para pensar y escribir (No leer en público lo escrito). Finalmente, se rezarán tres Avemarías y se entonará un canto a la Virgen.
-Tratar de cumplir o llevar a cabo lo que escribí en la silueta de la tinaja. -Rezaré por todos los misioneros, por la salud del Papa y por sus intenciones.
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