Estoy aprendiendo a rezar.  Ya sé que a Dios no se le puede pedir cualquier cosa, pero siempre tengo muchas ganas de pedirle un montón de cosas que son bien importantes.

    Le pido que a mi mamá se le quite el dolor del pie, que mi vecino vaya a misa, que mi hermano y yo no discutamos por todo, que no llueva el domingo para irme de excursión, que seamos misioneros, que no haya guerras ni malandros, que no muera la gente de hambre, que no maten a los niños...

    En la misa y la catequesis rezamos para que haya paz en el mundo; y siempre hay guerras.  Todo el tiempo que mi tía estuvo en el hospital me la pasé rezando para que se curara, y sin embargo, murió y mis primos están muy tristes. ¿Qué pasa con mi oración ?

Necesito saber sí Dios escucha nuestras oraciones.
Juan López L.

 


Rosarín contesta:

    Dios sí atiende nuestras oraciones y todas las que le llegan, hasta del último rinconcito del mundo.  Jesús lo dice y le creemos.

    Pero Dios tiene su manera especial de responder.  A menudo parece que no nos da las cosas que le pedimos con tanta fuerza y que son tan importantes, pero Dios nos da lo que casi nunca se nos ocurre pedirle.

    ¡Nos da el Espíritu Santo!

    Y al darnos su Espíritu Santo, se nos entrega a sí mismo.  No puede darnos nada mejor.

    El Espíritu Santo no se dedica a hacer que cambie el tiempo, ni a ir contra el curso natural de una enfermedad. Tampoco transforma nuestro carácter con un golpe de varita mágica

    Pero el Espíritu Santo puede darnos un poco de la bondad de Jesús, de su fuerza, de su amor a la gente.  Y todo eso puede 'hacer que cambie nuestra vida.

    Si recibo al Espíritu Santo que Dios me da como respuesta a mi oración, entonces mamá se olvidará de vez en cuando de su dolor; yo estaré de buen humor aunque llueva el domingo; podré consolar a mis primos y comprenderé mejor las cosas buenas que hay en mi vecino...

    Sí merece la pena pedir a Dios todo lo que es importante para todos nosotros.  Es la mejor manera de pedirle su Espíritu Santo.

 

El tercer misterio glorioso del Rosario habla de la Venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles; que estaban reunidos en oración con la Virgen María.  Ella nos enseña a orar siempre sin desanimarnos.

Reza todos los días un misterio del Rosario y busca cuatro amigos que hagan lo mismo, hasta completar tu Rosario Viviente.

 


Ayuda a la oveja a encontrar el camino a su cueva,
sin que el lobo se la coma  

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