B
Revisa tu corazón a ver cómo está este Tesoro en tu
vida. ¿Ha crecido mucho, muy poco, o no ha crecido nada, o se encogió?
Este Tesoro aumenta cada vez que lo compartes. La palabra de
Dios se transmite como hacía Jesús:haciendo el bien, sirviendo y no siendo
servido, sacrificándose por los demás... ¡AMANDO DE TODO CORAZóN!