Pon en práctica el 
Apostolado de la SONRISA

¡Descubre el valor misionero de una sonrisa!

Envíanos una foto con tu mejor sonrisa

UNA SONRISA

     Una sonrisa en los labios alegra nuestro corazón,
conserva nuestro buen humor,
guarda nuestra alma en paz,
vigoriza la salud,
embellece nuestro rostro
e inspira buenas obras.

Sonriamos a los rostros tristes,
tímidos, enfermos, conocidos,
familiares y amigos.

Sonriámosle a Dios con la aceptación
de todo lo que El nos envié y
tendremos el merito de poseer
la mirada radiante de su rostro
con su amor por toda la eternidad.

Las palabras de Cristo son muy claras,
pero debemos entenderlas como una
realidad viviente, tal como El las propuso.
Cuando El habla de hambre,
no habla solamente del hambre de pan,
sino hambre de amor, hambre de ser
comprendido, de ser querido.

     El experimentó lo que es ser rechazado porque
vino entre los suyos y los suyos no lo quisieron.
Y El conoció lo que es estar solo,
abandonado, y no tener a nadie suyo.

Esta hambre de hoy, que esta rompiendo vidas en todo el mundo destruyendo
hogares y naciones, habla de no tener hogar, no solamente un cuarto con
techo, pero el anhelo de ser aceptado, de ser tratado con compasión, y que
alguien abra nuestro corazón para recibir al que se sienta abandonado.

-Madre Teresa, M.C.

El maravilloso bebé de Grecia Colmenarez

Acarigua sonríe ENMANUEL - IM "El Amor de mi Dios" de la Basilica de Nuestra Señora de la Consolación. Táriba - Estado Táchira.

Sonrisas desde Acarigua Acarigua sonríe

Juan Pablo y Cindy- Guatemala

 

Desde la parroquia Santa Bárbara De Agua Blanca de la Diócesis de Acarigua ponen en práctica el valor del Apostolado de la sonrisa con sus pequeñines

 

Carmen y Jesús sonríen
y hacen que otros también sonrían
 Carmen Ramírez y su esposo Jesús 

Noris Sonrisas en Charallave

Caracas 2009 Alexis Celis

Hnos. Salcedo Jornada en Caracas 2008

  Padre Damián del Blanco

Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho El Señor con éstos. Salmo 126:2.