«El
instrumento principal (para la paz) es la oración,
que naturalmente es un grito no sólo a Dios sino también a los hombres» -
Benedicto XVI
Innumerables veces el Santo Padre el Papa Juan Pablo II insistió sobre la importancia de rezar el santo rosario:
Instrumento privilegiado para obtener el don de la paz
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“Deseo encomendar a la oración del Rosario una vez más la causa de la paz. Estamos ante una situación internacional llena de tensiones, en ocasiones incandescentes. En algunas partes del mundo, donde el enfrentamiento es más fuerte –pienso en particular en la martirizada tierra de Cristo- se puede constatar que poco sirven los intentos de la política –siempre necesarios- si los ánimos permanecen exacerbados y no son capaces de una nueva mirada de corazón para retomar con esperanza el diálogo.”
Buscando el diálogo y con éste la unión de los pueblos, es decir la paz tan ansiada por todos, pero poniendo únicamente la esperanza de la victoria sobre el mal en Dios, se alcanzarán los frutos buscados; por el contrario sin el recurso humilde a Dios, nada se logrará de bien, sino sólo aumentar la tensión, la guerra y el terrorismo.
“Ahora bien, ¿quién puede infundir estos sentimientos? ¿No es acaso Dios? Es más necesario que nunca que se eleve a Él desde todo el mundo la invocación por la paz. Precisamente en esta perspectiva, el Rosario se revela una oración particularmente indicada.
Construye la paz, pues al mismo tiempo que hace un llamamiento a la gracia de Dios, siembra también en quien lo reza esa semilla de bien, de la que se pueden esperar los frutos de justicia y de solidaridad en el vida personal y comunitaria.”
“Pienso en las naciones, pero también pienso en las familias. ¡Cuánta paz se aseguraría en las relaciones familiares, si se retomara el rezo del Santo Rosario en familia!”
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Mis predecesores amaron mucho esta oración, que Pío XII, de venerada memoria, definió "compendio de todo el Evangelio" (Carta al arzobispo de Manila: AAS 38 [1946] 419).
"El rosario, oración evangélica centrada en el misterio de la Encarnación redentora, es (...) oración de sentido profundamente cristológico. En efecto, su elemento más característico la repetición litánica del "Dios te salve, María" (...), constituye la trama sobre la cual se desarrolla (...) la meditación de los misterios de la vida del Señor, vistos a través del corazón de la mujer que estuvo más cerca del Señor" (nn. 46-47: AAS 66 [1974] 155-156). Papa Pablo VI en la exhortación apostólica Marialis cultus:
¡Cuántas veces, a lo largo de la historia, la Iglesia ha recurrido a esta oración del Rosario, especialmente en los momentos de particular dificultad!
El santo rosario ha sido instrumento privilegiado para evitar el peligro de la guerra y obtener de Dios el don de la paz. La Virgen, al aparecerse en Fátima a los tres pastorcitos, hace ya ochenta años, ¿no pidió el rezo del rosario por la conversión de los pecadores y la paz en el mundo?
¿Y cómo podría faltar la oración por la paz, al término de un siglo que ha conocido guerras terribles y que, por desgracia, sigue experimentado violencia y conflictos?
Pero la paz del mundo pasa también a través de la paz de las familias, células fundamentales de la gran familia humana. Por eso, la Iglesia les presta especial atención.
Quisiera hoy volver a proponer a todas las familias cristianas la oración del rosario, para que puedan gustar la belleza de reunirse a meditar, con María, en los misterios de nuestra redención, y santificar así tanto los momentos alegres como los difíciles de la vida diaria. Orar juntos ayuda a la familia a estar más unida, a mantenerse más serena y a ser más fiel al Evangelio.
Que María, Reina del santo rosario, sea maestra y guía de todas las familias en esta oración, que amo particularmente.