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INFORMACION |
EUROPA/ITALIA El abandono es una emergencia humanitaria: en todo el mundo 145 millones de niños en estado de abandono Roma (Agencia Fides)
- Ha fue presentado en Roma el proyecto cultural “Emergencia: Abandono”, del que nacerá el Observatorio Permanente y Multidisciplinar dirigido a recoger, analizar y comparar las contribuciones científicas realizadas sobre el argumento a nivel internacional. El proyecto prevé tres principales niveles de intervención: sensibilizar a las familias de la responsabilidad de acoger un niño huérfano; poner en evidencia, analizar y estudiar permanentemente el fenómeno del abandono de menores en el mundo; aplicar políticas sociales de protección de la infancia abandonada. La alianza nace de la unión entre la asociación humanitaria Amigos de los Niños, Pentapolis (un grupo de personas y empresas comprometidas en la responsabilidad civil) y la Banca Nacional del Trabajo, y tendrá como objetivo promover y difundir una cultura de acogida. El abandono de menores es un fenómeno que en los últimos decenios ha echado raíces tanto en países en vías de desarrollo como en países industrializados. “El abandono de los menores no es afrontado todavía como una emergencia, pero lo es”, declaró el Presidente de la Asociación Amigos de los Niños, Marco Griffini. De los primeros datos que se desprenden de una investigación del Gfk-Eurisko emerge cómo en la mentalidad colectiva, el abandono se asocia normalmente a los niños del “Tercer Mundo”, que es la imagen que en primer lugar evocan las palabras “niños abandonados”, sin caer en la cuenta del otro fenómeno, igualmente difundido y dramático, de los menores que crecen en los institutos. Amigos de los Niños considera que se puede hablar de estado de abandono cada vez que haya un niño obligado durante un tiempo prolongado a vivir en asistencia, privado de las relaciones familiares. El instituto no es una solución al abandono, sino una forma de abuso, en cuanto que no permite la creación de la relación necesaria al crecimiento del niño, contribuyendo al nacimiento de problemas de tipo social e incluso económico. Es necesario promover estrategias para la difusión de la cultura de la acogida.
AFRICA/BURUNDI De niños soldado a niños encarcelados: el drama de los pequeños ex-combatientes de las Fuerzas Nacionales de Liberación en las cárceles de Burundi Bujumbura (Agencia Fides)
- Según denuncia el informe de Human Rights Watch (HRW), el gobierno de Burundi en lugar de rehabilitar a los niños soldados los mantiene en cautividad. Los pequeños provienen de las filas de las Fuerzas Nacionales de Liberación (FNL), el último grupo rebelde todavía activo en el país, que recientemente ha firmado un acuerdo de tregua provisional con el gobierno (ver Fides 19 junio). Según el informe de la organización humanitaria, decenas de niños son recluidos en las prisiones y en el nuevo centro de recogida de los excombatientes de las FNL sin que se den indicaciones precisas sobre su status jurídico o el tiempo que tardarán en volver con sus familias de origen. Se registra además una disparidad de tratamiento entre los chicos detenidos en las prisiones, sujetos al mismo régimen carcelario de los adultos, y aquellos acogidos en el campo para los ex-guerrilleros, donde los muchachos tienen un tratamiento mejor, si bien de todas formas, se ven obligados a convivir junto a los combatientes adultos. Desde fines del 2004, cerca de 3.000 ex-niños soldado se han visto beneficiados por un programa de desarme recibiendo formación profesional. Sin embargo, estos muchachos pertenecían a otros grupos de guerrilla que han firmado un acuerdo de paz con el gobierno. Los chicos del FNL no pueden todavía beneficiarse de este programa, hasta que el grupo no formalice un acuerdo de paz definitivo. El informe del HRW fue publicado coincidiendo con la Jornada del Niño africano que se celebró el 16 de junio. La jornada fue iniciada por la Unión Africana y por UNICEF que han querido subrayar así los males que por desgracia todavía afligen a la infancia africana: guerras y violencias; falta de instrucción y de cuidados sanitarios y por lo que respecta a las niñas, es todavía mucho más grave la plaga de la escisión sexual.
EUROPA/ALBANIA Dos mil niños católicos, ortodoxos y musulmanes dieron vida a la Fiesta de la Infancia Misionera en Tirana Tirana (Agencia Fides)
AFRICA/MADAGASCAR El orfanato Beato Marcoantonio Durando de Fianarantsoa, dirigido por las Hermanas Nazarenas, es el único punto de referencia para 382 niños víctimas del fenómeno de la migración hacia las ciudades Fianarantsoa (Agencia Fides)
EUROPA/ALBANIA
Dos mil niños católicos, ortodoxos y musulmanes dieron vida a la Fiesta de la Infancia Misionera en Tirana Tirana (Agencia Fides)
- El sábado 3 de junio más de 2000 niños católicos, ortodoxos y musulmanes celebraron la conclusión del año escolar reuniéndose en el centro de Tirana. Provenientes de diversas escuelas de varias partes de Albania, acompañados por sus respectivos profesores, los niños recibieron como regalo un “lápiz misionero” producido para la ocasión gracias a la intervención del P. Antonio Sciarra - misionero italiano que trabaja en la animación de los niños - y a la colaboración del Secretariado italiano de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera, que autorizó la realización de los lápices misioneros para Albania como copia idéntica de los que el Secretariado italiano produce desde hace tres años para los Niños Misioneros de Italia. Participó en la fiesta una delegación italiana constituida por Stefania Bascapé, Secretaria Nacional de la OPIM, y algunos niños misioneros del coro “Le Matite Colorate” (“Lapiceros de Colores”) además de contar con la presencia de algunas personalidades del mundo político albanés. La fiesta concluyó con una marcha en dirección hacia la Campana de la Paz, símbolo nacional de la convivencia entre los pueblos y las diversas religiones. Aquí tuvo lugar un homenaje a la Beata Madre Teresa de Calcuta, que con frecuencia repetía: “Yo no soy más que un pequeño lápiz en las manos de Dios”.
AFRICA/MADAGASCAR
El orfanato Beato Marcoantonio Durando de Fianarantsoa, dirigido por las Hermanas Nazarenas, es el único punto de referencia para 382 niños víctimas del fenómeno de la migración hacia las ciudades Fianarantsoa (Agencia Fides)
- El fuerte aumento del fenómeno de la migración hacia las ciudades que desde hace tiempo se está verificando en Madagascar, empuja a muchas personas, solteras o con toda la familia, a buscar en la ciudad un lugar donde poder vivir de una manera más digna o con menos incertidumbres con respecto al futuro. Por desgracia tales expectativas con frecuencia no se cumplen: las condiciones de vida en la ciudad son miserables, el trabajo es difícil de encontrar y poco retribuido. Tal situación tiene graves consecuencias también sobre la institución familiar. Muchas veces, las jóvenes que dejan el campo para ir a la ciudad rompen los vínculos con la fa! milia de origen, y al encontrarse en condiciones de extrema necesidad se ven obligadas a procurarse lo necesario para vivir con cualquier medio: muchas quedan embarazadas y no pueden tener a su hijos, es alto el número de las que mueren en el parto y dejan a los neonatos huérfanos. Si hasta hace no mucho tiempo, en gran parte del territorio malgache, la organización social unida a la vida del clan no permitía que el niño huérfano quedara abandonado. Siempre había una familia o parientes que se ocuparan de él. Esto ya no sucede hoy, sobre todo en la ciudad. La única vía segura que queda es la hospitalidad del orfanato. Fianarantsoa, la segunda ciudad de Madagascar, es una de las ciudades donde el fenómeno de la migración hacia la ciudad es más fuerte y como consecuencia el fenómeno de los niños abandonados es mucho más frecuente. Ya desde hace algunos decenios, una valien! te señora malgache, había abierto un orfanato en el centro de la ciudad. Cuando ya no pudo continuar dirigiéndolo se lo ofreció a la Diócesis, y ésta en el 1990 se lo confió a las Hermanas Nazarenas, que tenían una comunidad en la periferia de la ciudad. Como recuerda el periódico “Información Vicenciana”, Sor Anunciada, en aquel momento Delegada Regional de las Hermanas Nazarenas, hizo adquirir a la Diócesis cinco hectáreas de terreno a las afueras de la ciudad. En el 1993, en cuanto estuvieron terminados los primeros edificios, llevó allí a los niños. El proyecto preveía, además de los edificios necesarios (cocina, dormitorios, aulas, iglesia-salón, una zona para las hermanas y el personal, enfermería) el cultivo de un gran terreno, que debería proporcionar el alimento necesario a los huéspedes del orfanato, y la construcción de un establo y un gallinero. En la actualidad el orfanato Beato Marcoantonio Durando en Fianarantsa, es una pequeña ciudad: acoge a 451 personas, de las 382 son niños y jóvenes, 56 personas de servicio y 13 hermanas. Las necesidades están en relación con el número de personas: hacen falta 125 kilos de arroz al día, a lo que se debe añadir al menos un poco de verdura, alubias y carne, y para los adultos alguna otra cosa. Hay que pensar también en la ropa blanca y los vestidos así como en la manutención de los edificios, que son muy grandes, y en la escuela para 220 niños (escuela elemental, media y superior). Teniendo en cuenta la gran escasez de recursos económicos que sufre Madagascar, las autoridades malgaches no pueden asegurar ninguna contribución. La mitad de los gastos se cubren con financiación de la Comunidad Europea y con las ayudas realizad! as por diversos entes y organizaciones además de tantos benefactores privados, sobre todo italianos. Pero las necesidades no acaban nunca.
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ACTUALIZACIóN SOBRE LA
SITUACION SANITARIA EN EL MUNDO
Con ocasión de la Jornada Mundial de las Misiones, ofrecemos datos del SIDA, malaria y otras infecciones que cada día afectan a millones de inocentes, que con frecuencia solo reciben la ayuda que les ofrecen los misioneros.
• SIDA/VIH
• MALARIA
• DENGUE
• TUBERCULOSIS
• EBOLA
• SARS
• COLERA
• LEPRA
• DIARREAS
• INFECCIONES RESPIRATORIAS
• MALARIA
• SARAMPION
• TOS FERINA
• TETANO
• DIABETES
• POLIOMELITIS
Pobreza y falta de adecuadas estructuras médicas condicionan la vida de muchas personas que viven en particular en las zonas más marginadas del planeta. Con ocasión de la Jornada Mundial de las misiones hemos recogido algunos datos más relevantes de las principales enfermedades que golpean estas poblaciones. Antes todo destacan el Sida y la malaria.
Cada día 6.000 jóvenes son víctimas del virus del AIDS/HIV en todo el mundo. Desde 1985 hasta hoy han muerto cerca de siete millones de trabajadores del sector agrícola en los 25 Países más golpeados y otros 16 millones podrían morir para el 2020. En el 2003 UNAIDS ha calculado un total de 40 millones de personas infectadas por el VIH en el mundo, de las que al menos 26 millones se encuentran en áfrica.
En áfrica en el 2001 más de 250.000 niños entre 0 y 14 años quedaron huérfanos: en Nigeria las víctimas han sido 995.000; en Etiopía 989.000; en la R.D del Congo 927.000; en Kenia 892.000, cada 5 minutos mueren 3 personas de SIDA; en Uganda 884.000; en Tanzania 815.000; en Zimbabwe 782.000.
Los muertos por SIDA en el 2003 fueron 3 millones: 2.5 millones de adultos y 500 000 niños menores de 15 años. En el áfrica Subsahariana son 11 millones los niños que han quedado huérfanos a causa del SIDA. Se cuentan entre 25.0 - 28.2 millones de adultos y niños contagiados; 3.0 - 3.4 millones de nuevos contagios entre adultos y niños; 2.2 - 2.4 millones de muertes entre adultos y niños
En áfrica del Norte y en Medio Oriente hay 470 000 - 730 000 adultos y niños contagiados; 43 000 - 67 000 nuevos contagios entre adultos y niños; 35 000 - 50 000 muertes entre adultos y niños
En el Sureste asiático 4.6 - 8.2 millones de adultos y niños contagiados; 610 000 - 1.1 millones de nuevos contagios entre adultos y niños; 330 000 - 590 000 muertes entre adultos y niños.
En Asia occidental y en el Océano Pacífico 700 000 - 1.3 millones de adultos y niños contagiados; 150 000 - 270 000 nuevos contagios entre adultos y niños; 32 000 - 58 000 muertes entre adultos y niños
En Camerún la tasa de infección del virus VIH/SIDA ha aumentado veinte veces en los últimos diez años, a finales del 2001 se llegó al 11,8%.
En Mozambique, de cerca de 14.000 casos de nuevas infecciones verificadas cada día del 2003, 12.000 lo constituyen personas entre los 15 y 45 años de edad.
En Burkina Faso, uno de los Países del áfrica Occidental más afectada, de una población de algo más de 12 millones que habitantes, la OMS estima que, cada año, más de 40.000 personas contraen la infección, entre ellos 10.000 niños son contaminados por la madre durante el embarazo, en el momento del parto o durante la lactancia.
Tabla resumen (fuente OMS) SIDA: situación mundial actualizada en diciembre del 2003
Personas infectas de VIH/SIDA: Total 40 millones (34 - 46 millones); Adultos 37 millones (31 - 43 millones); Menores de 15 años 2,5 millones (2,1 - 2,9 millones)
Nuevas infecciones de VIH en el 2003: Total 5 millones (4,2 - 5,8 millones); Adultos 4,2 millones (3,6 - 4,8 millones); Menores de 15 años 700 000 (590 000 - 810 000)
Disfunciones causadas por el SIDA en el 2003: Total 3 millones (2,5 - 3,5 millones); Adultos 2,5 millones (2,1 - 2,9 millones); Menores de 15 años 500 000 (420 000 - 580 000)
También la MALARIA registra datos alarmantes. La OMS estima la incidencia actual en el mundo alrededor de 300-500 millones de casos clínicos cada año, el 90% de los cuales se producen en la población del áfrica tropical. Más de 2/3 de los casos notificado anualmente a la OMS (excluida la región africana) están concentrados en países como India, Sri Lanka, Brasil, Afganistán, Vietnam y Colombia. Las grandes áreas urbanas de muchos países de Asia, del Mediterráneo oriental y de Sudamérica están libres del peligro de transmisión de la malaria, a pesar de que esta es endémica, pero eso no es necesariamente verdadero en sus periferias. En conjunto entre 1 y 1,5 millones de personas mueren todavía cada año a causa de la malaria, sobre todo niños menores de 5 años con otras enfermedades concomitantes. Cada día en áfrica mueren 3000 personas y cada año al menos un millón, y otro tanto enferma gravemente, principalmente en áfrica sub-sahariana.
Otra enfermedad viral que causa todavía millares de víctimas es el DENGUE o fiebre quebranta-huesos. Muy difundida en todas las tierras tropicales y semilla-tropicales, cada año provoca 25 millones de enfermos. Se trata de una enfermedad viral aguda que puede presentarse en dos formas distintas: dengue clásico; dengue hemorrágico, con o sin estado de choque. La enfermedad está presente en estado endémico en gran parte del Sureste asiático, áfrica, América Central y Meridional y en Oceanía.
Entre las infecciones respiratorias más graves la TUBERCULOSIS causa 8-10 millones de nuevos enfermos al año y 2 millones de muertos en el mundo. El 80% de Tuberculosis en el mundo está difundido en 22 países, 15 de los cuales declarados entre los más pobres del mundo. En la década 1990-2000 se alcanzó la cifra de 90 millones de personas infectadas y cerca de 1/3 de estas (30 millones) han muerto.
El virus letal de EBOLA, que mata del 50% al 90% de las personas afectadas, tiene origen probablemente en una reserva animal, todavía no identificada con seguridad. En Sudán parece haber vuelto bajo control la última epidemia que se verificó al sur del país en Yambio, Westerns Equatoria, que causó 7 víctimas y 17 casos verificados. El último caso fue identificado el 14 de junio pasado, mientras que la última muerte ocurrió el día 26 del mismo mes. En el Congo, el Ministerio de Sanidad ha anunciado el fin de la epidemia que había reaparecido en las localidades de Mbomo y Mbanza, del departamento de Cuvette Oeste, a más de 700 km de Brazzaville y que afectó a 36 personas causando 29 muertes.
Por lo que respecta al SARS, enfermedad infecciosa que se difunde a través de contactos con secreciones respiratorias de personas enfermas, hizo su primera aparición en noviembre del 2002 en la provincia china de Guangdong. Fue identificada como nueva patología después de su difusión en focos en Vietnam, Hong Kong y Singapur, para ser después transportada por medios de los pasajeros de líneas aéreas a otros Países del mundo, como Canadá. Hoy, el número total de muertes asciende a 813, el total de casos denunciados es 8.437 y aumenta el número de hospitalizados en el mundo que, hasta hoy, era de 7452.
Una de las plagas peores de los países africanos en particular, pero de todas las poblaciones que viven en condiciones higiénicas precarias, la constituye el CóLERA. Los últimos datos hablan de 110.000/200.000 casos al año en todo el mundo. Oficialmente se han registrado 5000 muertes cada año.
De LEPRA no se muere pero el total de nuevos casos diagnosticados en áfrica en el 2002 fue de 48.248. Según la tasa de diagnóstico de nuevos casos, calculado sobre una población de 10.000 personas, los primeros 10 países en cuanto a la gravedad de la enfermedad son: Islas Comores (4.04); Madagascar: (3.34); Angola: (3.21); Mozambique:(2.91,; Tanzania: (1.90); Liberia: (1.68); Guinea Conakry: (1.63); Sierra Leona: (1.51); Congo Brazzaville: (1.20); Níger: (1.09). en Nigeria, Congo, Camerún, Costa de Marfil y Ghana el número anual de nuevos casos supera los 1.000.
No podemos olvidar algunas de las enfermedades que causan elevada mortalidad infantil:
Las diarreas causan 1.566.000 muertos; las infecciones respiratorias 1.856.000; la malaria 1.098.000; el sarampión 551.000; el VIH/SIDA 370.000; la tos ferina 301.000; el tétanos 185.000. Otro asesino de los niños en áfrica subsahariana es la diabetes: 115 millones de enfermos. La Organización Mundial de la Salud ha declarado recientemente que el número de personas enfermas de diabetes en los países en desarrollo se podría duplicar en 30 años, de 115 millones a 284 millones. Otra amenaza para los niños menores de cinco años que edad es la poliomielitis, enfermedad muy contagiosa causada por un virus que afecta al sistema nervioso y puede provocar parálisis total y muerte. Actualmente el virus está en estado endémico en seis países: Nigeria, India, Pakistán, Níger, Afganistán, Egipto, y son 15 millones los niños en peligro en áfrica. (AP) (Agencia Fides 23/10/2004)
Situación de los niños en el mundo
- El Banco Mundial define la pobreza absoluta como aquella situación en la que una persona tiene que sobrevivir con menos de un dólar al día. Son más de 600 millones los niños en este estado; 16 millones de niños mueren cada año, es decir, 30 cada minuto.
- En 25 países del mundo, todos africanos, salvo Afghanistan, un niño no puede soñar vivir más de 50 años. Cada recién nacido en los países subdesarrollados viene al mundo con una deuda media de 417 dólares, cantidad que marcará su normal desarrollo, ya que se verá privado de las vacunas o medicinas necesarias a su salud o de la escuela para formarse. Una tercera parte de los nacimientos no se registran, un factor que incremento la posibilidad de que estos niños no tengan acceso a los servicios básicos de salud y educación.
-Un niño de un país industrializado consume a lo largo de su vida lo mismo que 50 niños en un país en vías de desarrollo.
SIDA
Se calcula que hay 1.200.000 niños menores de 15 años que han contraído el SIDA. Casi la mitad son niñas. Hay cerca de 13 millones de niños que han perdido a sus padres a causa de esta enfermedad.
EDUCACION
Después de los 5 primeros años de vida, todos los niños deberían poder entrar en la escuela elemental. Sin embargo, más de 130 millones de niños (el 20% de la población infantil en edad escolar) en los países en desarrollo crecen sin tener acceso a la educación básica por causa de su pobreza. De entre ellos, el 60% son niñas. Un hecho que resulta dramático, ya que la educación es el medio más directo para romper el círculo de la pobreza material.
TRABAJO
Más de 250 millones de niños en los países en desarrollo trabajan, muchos de ellos en condiciones de peligro o explotación. 120 millones de ellos trabajan en condiciones de explotación extrema, con jornadas de hasta 16 horas y salarios muy bajos que les impiden salir de la marginación. La mayoría vive en Asia. En Africa trabaja uno de cada 3 niños y en América Latina, uno de cada cinco niños.
COMERCIO SEXUAL
En Occidente se ha desarrollado toda una industria de tráfico y comercio sexual de menores, los que además, son utilizados para publicaciones pornográficas. Estas prácticas se constatan con la existencia de 100.00 niñas y niños obligados a prostituirse en Filipinas. Lo mismo sucede en Nepal y en Tailandia.
NIñOS DE LA CALLE
Según la ILO (International Labour Organization), 90 millones son los niños entre los 1 1 y los 15 años, sin casa y expuestos, como en Brasil y en Kenia al exterminio. En Rusia al menos 600.000 serían los niños que viven en la calle. En América Latina son más de 15 millones.
NIñOS SOLDADOS
Desde 1980, se calcula que más de 2 millones de niños han muerto en los conflictos armados y entre 4 y 5 millones sufren discapacidades como consecuencia de la acción bélica.
MILLONES DE NIñOS QUE NO CONOCEN A JESUS
Y SIN EMBARGO...
Bastarían 6000 millones de dólares al año para dar a todos la instruccion de base, o 9.000 millones al año para dar agua potable a todos. Con tan solo el 0. 1 % de la renta mundial se podría vencer la pobreza. Sin embargo, suman 720.000 millones de dolares los gastos militares, 8.000 millones vienen gastados al año en los Estados Unidos en cosméticos o 50.000 millones en Europa por el consumo de cigarrillos. En 1960 el 20% de la población mundial que vivía en los países ricos, tenía 30 veces el ingreso del 20% más pobre, y en 1995 tenía 82 veces ese ingreso. Las desigualdades han existido siempre, pero hoy se constata con tristeza, que cuanto más "desarrollada" es la civilización mayores son las desigualdades. Tal vez no somos tan civilizados.
AYUDANOS PARA PODER AYUDAR
LA SONRISA DE LOS NIñOS
La Pontificia Obra de la Santa Infancia en su última sesión de Mayo del 2000 ha ayudado a miles de niños gracias a la contribución de cada uno de Uds.
Así lo hemos hecho con más de 600 proyectos en favor de niños huérfanos, impedidos físicos, niños de la calle, víctimas de conflictos armados, refugiados, etc., contribuyendo a la adquisición de alimentos, ropa, medicinas, entre otros. Amás de 1100 proyectos a nivel escolar y pre escolar, ayudando en la adquisición de material escolar, uniformes, a la construcción de escuelas, a la concesión de becas de estudio, etc. Amás de 280 proyectos de ayuda extraordinaria para la formación espiritual y misionera de los niños.
A la formación espiritual diócesana en 343 territorios de'misión a través del subsidio ordinano.
Son miles los niños que gracias a tu ayuda hoy pueden sonreir y mirar con esperanza al futuro. Sin embargo, no todos podrán sonreír. Este año han sido muchos los pedidos de ayuda a la Infancia Misionera y que por falta de fondos se han quedado sin ser atendidos. Son tantos los proyectos que merecían ser subsidiarios y no han podido serlo. Ayudanos a darles también a ellos una sonrisa.
Cada año, mueren de
hambre cinco millones de niños
Riccardo Cascioli experto en población y desarrollo comenta el
último informe FAO
ROMA, lunes, 13 diciembre 2004 (ZENIT.org).-
El pasado 8 de diciembre, fue presentado en Roma el Informe anual de
la FAO, la agencia de Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación, con el título «Estado de la inseguridad alimenticia en
el mundo» en el que se constata que cada año cinco millones de niños
mueren de hambre.
Según la FAO, aunque ha descendido el índice de personas que sufren
hambre, el número absoluto de víctimas tiende a aumentar. Entre los
años 2000 y 2002, 852 millones de personas sufrieron esta plaga de
la humanidad. De ellas, 815 millones viven en los países en vías de
desarrollo, 28 millones en los considerados «de transición», y nueve
millones en los países desarrollados.
Donde la situación está empeorando, las principales causas de muerte
fueron la guerra y la difusión de la malaria y el sida, enfermedades
que han agravado el estado crónico de desnutrición.
Para comprender mejor el estado de la situación, y los argumentos y
soluciones que sugiere el informe de la FAO, ZENIT ha entrevistado a
Riccardo Cascioli, presidente del centro italiano
CESPASCespas
(Centro Europeo de Estudios, Ambiente, Población y Desarrollo).
--El informe de la FAO habla de millones de muertos cada año a
causa del hambre y desnutrición. Pero en Europa se limita la
producción alimenticia. ¿Cómo explica esta paradoja?
--Cascioli: Esta es ciertamente una paradoja «escandalosa» que no
puede dejarnos indiferentes. Al mismo tiempo, tenemos que huir de la
demagogia de quien sostiene que basta redistribuir los alimentos
para resolver todos los problemas. El envío de alimentos, de Europa
al tercer mundo, es útil y necesario en caso de emergencia; en caso
contrario, se convierte en un paternalismo dañino.
Hay un gran número de factores que provocan la actual situación en
muchos países. Por ejemplo, es interesante considerar que --afirma
el informe de la FAO--, las crisis alimenticias peores tienen su
origen en los conflictos, que hacen imposible cualquier forma de
desarrollo. Pero, sobre todo, se debe reflexionar sobre las
capacidades productivas de los países pobres.
Hay un solo dato que habla por sí solo: en Italia, la producción de
arroz por hectárea varía de los 70 a los 85 quintales; en áfrica, de
4 a 5 quintales. El Informe de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT), publicado el 7 de diciembre, subraya justamente este
problema: hay en el tercer mundo 550 millones de trabajadores, que
deben sobrevivir con menos de un dólar al día. Es decir: trabajan
produciendo poquísimo.
Es un problema de desarrollo global, que incluye aspectos
económicos, sociales, políticos pero yo diría sobre todo culturales.
Porque la eficacia y la productividad dependen en último término del
significado que damos al trabajo y a la persona.
--El sida, tras la malaria, es una de las mayores causas de
muerte en áfrica. Ustedes han publicado un dossier sobre este tema.
¿Qué soluciones que ustedes proponen?
--Cascioli: Partimos de la constatación de que las políticas hasta
ahora realizadas por las agencias internacionales, sobre todo en los
países en vías de desarrollo, han fracasado. Se ha dado una
prevención basada sólo en difundir preservativos, a los que se
considera de manera inexacta capaces de proporcionar «sexo seguro».
Las investigaciones y la experiencia demuestran que los
preservativos reducen la posibilidad de contagio, en aproximadamente
un 85%, pero no lo eliminan. Más bien, la sensación de seguridad que
proporcionan lleva a que se multipliquen las conductas de riesgo,
responsables de la epidemia, anulando así los posibles beneficios.
La prueba es que los países africanos con más alta difusión de
profilácticos, son aquellos con más alto índice de infecciones a
causa del VIH.
Un razonamiento similar puede hacerse respecto al tratamiento:
reducir el problema en los países en vías de desarrollo a la
disponibilidad de fármacos baratos es algo desviado. Son
absolutamente necesarios, pero es fundamental la presencia en el
territorio de personal capaz de distribuir estos fármacos, y sobre
todo educar a la gente. Porque, incluso en este caso, hay que tener
claro que el sida es una enfermedad de la pobreza, y es ilusorio
pensar en detenerla invirtiendo sólo en remedios.
La lucha contra el sida hay que afrontarla, en cambio, desde
políticas de desarrollo global, cuyo punto de apoyo debe ser la
educación. Lo demuestra la realidad: los únicos ejemplos positivos
de lucha contra el sida están en los lugares en los que se ha
apostado por educar individuos responsables y respetuosos de la
persona y, por tanto, por la abstinencia y la fidelidad al otro
miembro de la pareja.
En Uganda, por ejemplo, único país en el que la tendencia nacional
se ha invertido, los índices de infección por VIH, entre 1991 y
2000, bajaron del 20% al 6%. Hay otros ejemplos positivos en
Senegal, Jamaica y República Dominicana, pero todos han sido
causados por el “cambio de costumbres”, para reducir las personas
con las que se practican relaciones sexuales, y la elevación de la
edad en que se tiene la primera relación sexual.
No sorprende por tanto que la Administración Bush, por ejemplo, en
la lucha contra el sida, cuente con las organizaciones religiosas,
porque han demostrado ser los más eficaces agentes de educación,
sobre todo gracias a su presencia entre la gente, compartiendo desde
hace décadas su situación y, por tanto, más dignas de confianza.
Hablo de organizaciones católicas pero no sólo, aunque las entidades
sanitarias de la Iglesia Católica se hacen cargo casi del 30% de la
asistencia a los enfermos de sida.
El fenómeno de los
«niños de la calle» (100-150 millones) reclama intervención urgente
Alerta un encuentro internacional promovido por el Consejo vaticano
de la Pastoral de Emigrantes
ROMA, (ZENIT.org).-
Alertando de la dimensión actual del fenómeno de «los niños de la
calle», un encuentro internacional promovido por el Vaticano han
alertado de la necesidad urgente de intervenir en este sector, tomar
conciencia de su gravedad e implementar una pastoral específica para
estos chavales heridos en el alma.
Los «niños de la calle» son una «“fotografía” de la sociedad en la
que viven, que no les ha apoyado, es más, que de algún modo les ha
ocasionado» su situación «y les ha empujado a la deriva», denuncian
los participantes del I Encuentro Internacional para la Pastoral de
los niños de la calle.
Así se lee en las conclusiones –difundidas íntegramente la semana
pasada-- de la iniciativa del Pontificio Consejo para la Pastoral de
los Emigrantes e Itinerantes, que reunió en Roma el 25 y 26 de
octubre a miembros del dicasterio, representantes de las
Conferencias Episcopales de once países europeos –Austria, República
Checa, Estonia, Rusia, Alemania, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal,
España y Hungría-- y siete de otros continentes –Bolivia, Brasil, R.
D. Congo, Filipinas, la India, México y Perú--, junto a expertos en
este campo.
Un mensaje de aliento en sus trabajos les hizo llegar Juan Pablo II,
expresando su deseo de que se formulen propuestas de intervención en
la acogida de la juventud en peligro. De hecho, la preocupación por
la dignidad y el respeto a la infancia ha sido uno de los puntos
sobre los que el Papa ha insistido este año (Cf.
Zenit, 29 de noviembre de 2004).
Una «emergencia social, además de pastoral» plantea la cifra de 100
millones –según «Amnistía Internacional»-- (150 millones de acuerdo
con la Organización Internacional del Trabajo) de niños de la calle,
reconocen los participantes del encuentro, quienes han podido
constatar que «las instituciones públicas» «no se movilizan
adecuadamente» en «intervenciones de prevención y de recuperación»
respecto al fenómeno.
En sentido estricto, empujados por numerosos motivos, «los niños
“de” la calle» son aquellos que «privados de vínculo con su núcleo
familiar de origen» «han hecho de la calle su vivienda». De todas
formas, los expertos también han evidenciado el «preocupante
fenómeno» en los países desarrollados de los «niños “en” la calle»,
que «prefieren vivir al día, con escasa o nula responsabilidad de
formación».
En la base de este fenómeno social «de dimensiones cada vez más
alarmantes» está la «creciente desagregación» familiar –y
«situaciones de tensión entre padres»--, la emigración, la pobreza,
la difusión del alcoholismo y otras drogodependencias, la
prostitución, las guerras y los conflictos sociales, la difusión de
una cultura «de la trasgresión», la falta de valores de referencia,
la soledad y un sentido «cada vez más profundo de vacío existencial
que caracteriza el mundo juvenil en general».
Ante la carencia de una respuesta de los poderes públicos, es
«apreciable» en este contexto la intervención privada social y del
voluntariado, constata el encuentro.
Pero aunque «activo y eficiente», el «asociacionismo de marco
eclesial y de inspiración cristiana» es en cualquier caso
«absolutamente inadecuado frente a la magnitud de las necesidades» y
aparece «desenganchado de una pastoral orgánica específica»,
reconoce.
Y es que, además de «una mayor toma de conciencia sobre su
gravedad», este desafío reclama «un empeño más sistemático para
afrontarlo». Por ello los participantes en el encuentro
internacional del dicasterio vaticano recomiendan preparar una
«pastoral específica para estos niños, formulando nuevas estrategias
y modalidades a fin de ponerles en contacto con al fuerza liberadora
y sanadora del Evangelio».
De hecho «sólo una minoría de las iniciativas en el ámbito eclesial
va más allá de las intervenciones socio-asistenciales y psico-pedagógicas»,
pues «no asumen, al menos al principio», una dimensión
evangelizadora.
Con todo, la «propuesta religiosa es fundamental, porque el problema
que une al pueblo de la calle» es «el terrible mal de la “muerte del
alma”», alertan. De ahí la necesidad de «acoger la apremiante
invitación a una nueva evangelización que desde hace años repite el
Santo Padre», «porque sólo el encuentro con Cristo Resucitado puede
devolver el gozo de la resurrección a quien está en la muerte».
Ello hace «fundamental pasar de la pastoral de la espera a la
pastoral del encuentro» --puntualizan las conclusiones-- «llegando a
los niños en su lugares de reunión» en las «zonas más “calientes” de
nuestras ciudades».
En esta dinámica, es importante incluir «en los proyectos
pastorales» múltiples intervenciones que «den la posibilidad a los
niños de la calle de ser acompañados en el establecimiento de una
nueva relación consigo mismos, con los demás, con Dios, con la
comunidad de pertenencia o de adopción y de descubrir que hay
alguien que les ama».
Ello se puede realizar llevar a cabo con la creación de comunidades
y grupos –parroquiales o no— donde los jóvenes tengan la posibilidad
de conocer y vivir el Evangelio; con escuelas de oración en
parroquias y en las realidades eclesiales; con la formación de
equipos de evangelización y chavales «misioneros»; con la creación
de centros de formación para la evangelización de la calle; incluso
con la constitución de lugares alternativos de reunión juvenil que
ofrezcan propuestas llenas de valores y sentido; y también con la
constitución de grupos de acogida que acompañen a los chavales en el
largo camino de curación interior basado en el Evangelio.
Los expertos reunidos por el dicasterio vaticano coinciden en
señalar la necesidad de que se destine «lo mejor de los recursos»
«para preparar profesional y espiritualmente a los agentes
pastorales» de este sector, que deben «mostrar una gran madurez
humana, ser capaces de renunciar al éxito inmediato» y «de actuar en
sintonía y colaboración con los demás educadores».
Igualmente se debe prever una labor con la familia de origen del
«niño de la calle» –cuando sea posible--, orientada a la
«reconstrucción del tejido familiar y al gradual acompañamiento y
reinserción del chaval en su núcleo de pertenencia».
En estas tareas se debe buscar un «trabajo de conjunto» no sólo
dentro de las propias estructuras, «sino también con cuantos en el
territorio están comprometidos en la misma labor», procurando y
acogiendo también la colaboración con otras fuerzas de matriz no
eclesial, «pero de auténtica sensibilidad humana».
Para esta movilización a favor de los niños de la calle, las
conclusiones del encuentro reconocen que «será de gran utilidad» que
se creen en las Conferencias Episcopales y en las propias diócesis
más afectadas por el fenómeno una oficina específica relativa al
mismo. Y expresan su deseo de convocatorias periódicas de encuentros
--como el recién concluido-- por parte del dicasterio organizador.
«Ha sido general la constatación de la urgencia de la intervención:
el nombre de la infancia es “hoy”; mañana es demasiado tarde. Además
la recuperación en edad temprana es relativamente fácil, no así
cuando comienza la adolescencia», concluyen los participantes.