Catequesis
del afiche de la Infancia Misionera 2009
   “Mi Vida es Cristo” (Flp 1,23)

A título de presentación, explicación, e intención, de cuanto personaje, cachibache sofisticado, color, olor y sabor ( que aunque ustedes no lo sientan  hay de todo eso en este impactante afiche) iremos dando cuenta, dejando a la creatividad de cada quién cómo lo hubiera pintado ella o él desde su corazón y su óptica personal.

1.- Jesús Crucificado Y Pablo Convertido

            Cristo, el Señor, crucificado Iluminando la escena desde el corazón de Pablo. “Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí”     (Gal 2,20 )

            Cristo desde el Corazón de Pablo se hace  “ignorancia para los sabios griegos y escándalo para los judíos” (1 Cor 1,23)

    a)    Los medios de comunicación más avanzados, en manos de los niños, se convierten en los “nuevos aerópagos” del mundo.

     b)    Los “aerópagos”  con los que soñó el gran Papa Juan Pablo II. Con la T.V. con miles de emisoras de radio y millones de micrófonos y con sopotocientas computadoras, imposible de calcular  en nuestro mundo globalizado.  El Evangelio de Cristo  y  las enseñanzas de Pablo llegan, instruyen, animan y hasta convierten  a  hombres y mujeres, indiferentes, reacios y hasta enemigos, en muchos casos, del nombre de Dios.

2.- Por si fuera poco, un “carricito” de I.M.

muy acomodado, visera torcida y tecleando en su flamante laptop  (computadora portatil, porsia) se pasea por el teclado, enviando mensajes parecidos a los de Pablo, a todos los chamos del mundo y hasta a los viejitos que les queden arrestos y la gracia de Dios les ayude y se santifiquen de una vez antes de dejar el pelero en este mundo.

Ese niño, con su pinta disimulada de malandro, nos está enseñando, ni más ni menos, que los super-famosos 4 viajes de San Pablo por mar y tierra para predicar a Cristo y a Este crucificado, con el cual se identificó después que le tumbaron del caballo. (Los  sabios teólogos le llaman a eso “gracia tumbativa”.  Hasta el caballo se puso bravo  porque él no tenía  por qué convertirse y le tumbaron también,  ahí aparece  con cara de pocos amigos  y muy apenado con las barbaridades de su dueño, aunque no se separa de Saulo por aquello de que “el caballo es un buen amigo de su amo”. 

            El chamo  con sus  “panas” tienen  su página WEB y todos ellos le meten el coco y  pasean por los cinco o seis (los que sean) continentes del mundo, el espíritu misionero, acompañando el tremendo esfuerzo evangelizador de la Iglesia Universal. El mismo Pablo, años más tarde, aconsejaría  a otro convertido por él al cristianismo: “Toma parte en los duros trabajos del Evangelio con la fuerza de Dios”  (2Tim1,8-9)

3.-  La de más arriba  (nos referimos a la chamita coqueta y espelucada del micrófono y  el carrete de película), esa sí es verdad que quiere ser ella sola un aerópago completo y habla de Cristo y de San Pablo  con todo lo que carga encima; habla con los ojos, la sonrisota y hasta ¡no faltaba más! con el gancho del pelo, super-fashion.  La alegría es uno de los dones del Espíritu Santo. El se lo regala a manos llenas a las misioneras y misioneros del mundo porque es su carnet de identidad.

c)  Los micrófonos y las películas no es que abunden en los centros de Misión, pero como la Palabra de Dios tiene que resonar hasta  en “el último rincón del mundo” por mandato del mismo Cristo, pues ahí lo tienen.         

           d)  Lo de la película con los episodios de la vida de San  Pablo, cuadro por cuadro, no me digan que no es original, instructivo y hasta conmovedor, desde la cárcel del Apóstol ya  viejito, pasando por el naufragio super horrible y en  cual no “pelaron gajo” todos por no echarle a perder los planes al mismo Dios, que quería a Pablo para mayores cosas. Y si se fijan bien y hacen clic en la computadora para que aumente las figuras de cada cuadro, se darán cuenta de que el caballo o quería espachurrar a su dueño, o por lo menos  meterle un  tremendo mordisco para que no siguiera  persiguiendo cristianos  y  zampádoles en las cárceles hasta exterminarlos, ¡qué horror!  Y Dios hace uno de los milagros más grandes de su vida, eligiéndole como el ¡Apóstol de los gentiles!      Dios sabía lo que hacía (“Vaso de elección”).

e) La factura que le iba a pasar Papa-Dios al de Tarso fue justa  medida de acuerdo al ensañamiento que tuvo con sus más pequeños hijos a quienes el Espíritu Santo hacía muy poco que los había sacado del cascarón de la Ley de Moisés y los había bautizado a todos  en la famosa, histórica  y macromilagrosa fiesta de Pentecostés.

Ni Saulo, ni sus jefes: El Sumo Sacerdote de turno, los letrados, los ancianos y demás yerbas aromáticas le hicieron caso al Espíritu Santo… Los muy pícaros , mandaron al más inexperto, a la persecución de los nuevos  de EL CAMINO,  (por favor, salgan de la ignorancia y pregunten por qué  eso de EL  CAMINO con letras grandes como si se tratara de una autopista) Saulo sí que lo entendió  y desde Jerusalén hasta Efeso, cristiano que agarraba ¡chupulún! p’a la cárcel. Hasta que el mismo Jesús    “manso y humilde” (Mt. 11,29) le zumbó con todo y caballo al mismísimo suelo, previo  aviso “de una luz del cielo y una voz que le decía:   “Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?…El contestó: ¿quién eres, Señor? Y El: Yo soy Jesús a quien tú  persigues” (Hch. 9,4)

Ahí fue que le vino la tembladera del alma y del cuerpo al pobre Saulo y del tiro se quedó ciego; se supone que fue del lamparazo de luz que le  mandaron del cielo. Se levantó como pudo, abrió los ojos, ¡pero no veía un carrizo!          

Los acompañantes, le tuvieron que llevar a Damasco de la mano, aporreado, ciego y sin caballo. Por si fuera poco, la penitencia…  tres días sin ver, sin comer y sin beber y eso para empezar. Lo bueno le venía después, pero ya era un convertido y pronto, amiguísimo de Jesús  dispuesto a dar la vida por El y su Evangelio.

Dios se valió de un tal Ananías, cristiano a carta cabal, le dio la dirección exacta donde se encontraba Saulo y lo que tenía que hacer con él y decirle de parte de Dios.   “Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino que traías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo”. Al punto, se le cayeron de los ojos unas como escamas feísimas, se levantó y fue bautizado, tomó alimento y se repuso” (Hch. 9,17-20) 

Después que le batuquearon tan feo, se tomó unos diítas de vacaciones, en Damasco con los discípulos y de ahí se arrancó a predicar de Cristo Jesús por todas partes y no paró hasta el momento del martirio final; decimos martirio final porque el resto de su vida, después de la conversión fue una auténtica tragedia, una especie de calvario; pero fueron los años gloriosos que a base de sufrimientos por Cristo, de cárceles, peleas con los judíos y lo no judíos, apedreado varias veces hasta darle por muerto, viajando por mares peligrosísimos hasta naufragar  y convencerse de que allí mismo se ahogaba con otros pocos pasajeros…. El mismo Pablo cuenta puntualmente la tremenda odisea de su vida (2Cor. 11,25)  por dar a conocer el Salvador de todo  el mundo, judíos o griegos o de la mismísima Conchinchina; de los que vivían entonces y de los que a través de la historia, o  sea, hasta que vuelva Jesús “en el último día”  (Jn 6.40)

4.- Por los vientos que soplan, el chamo camarógrafo

que enfoca  directamente al corazón de Pablo, si no apaga la cámara de TV, tendrá la oportunidad de grabar hasta el fin del mundo con todas sus consecuencias...

 No obstante  

  “CRISTO ES EL MISMO, 

AYER,  HOY Y SIEMPRE” (Heb 13,8 )

                                                                      Fr. Celerino Anciano o.p.