Comunión Espiritual
Yo quisiera, Señor,
recibirte con aquella pureza, humildad y devoción con que te
recibió tu santísima Madre; con el espíritu y fervor de los
santos.
O
bien:
- Jesús mío creo
firmemente que estás en el Santísimo
Sacramento del altar.
- Te amo sobre
todas las cosas y deseo tenerte en mi alma.
- Ya que ahora
no puedo recibirte sacramentalmente,
ven espiritualmente a mi corazón.
- Como si ya
hubieses venido, te abrazo y me uno a ti: no permitas
que me aparte de ti.
ORACION AL SANTISIMO
Oh sagrado convite en el
cual se recibe
al mismo Cristo; se renueva
la memoria de
su pasión; el alma se llena
de gracia; y se
nos da una prenda de la
gloria futura.
- Les diste, Señor, el pan
del cielo.
- Que contiene en sí todo
deleite.
OREMOS: Oh
Dios, que nos dejaste en
tan admirable sacramento el
memorial de
tu pasión; concédenos, te
rogamos, de tal
manera venerar el sagrado
misterio de tu
Cuerpo y Sangre, que
sintamos
constantemente en nosotros
el fruto de tu
redención. Tú que vives y
reinas por los siglos
de los siglos. Amén.
Oración después de la Sagrada
Comunión
Padre Pío
Quédate conmigo, Señor, porque es necesario
tenerte presente para que Yo no te pueda olvidar. Tu sabes
que tan fácilmente te abandono.
Quédate conmigo, Señor, porque Yo soy débil y necesito de tu
fortaleza, para que no caiga tan frecuentemente.
Quédate conmigo, Señor, porque tu eres mi vida y sin Ti Yo
estoy sin fervor.
Quédate conmigo, Señor, porque tu eres mi luz y sin ti yo
estoy en la oscuridad.
Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad.
Quédate conmigo, Señor, para que Yo pueda escuchar tu voz y
seguirte.
Quédate conmigo, Señor, porque Yo deseo amarte mucho y
siempre estar en tu compañía.
Quédate conmigo, Señor, si tu deseas que Yo sea fiel a ti.
Quédate conmigo, Señor, pobre como mi alma es, Yo deseo que
sea un lugar de consolación para Ti, un nido de amor.
Quédate conmigo, Señor, porque se hace tarde y el día se
está terminando, y la vida pasa. La muerte, el juicio y la
eternidad se acercan. Es necesario renovar mi fortaleza,
para que Yo no pare en el camino y por eso Yo te necesito.
Se está haciendo tarde y la muerte se aproxima, tengo miedo
de la oscuridad, las tentaciones, la aridez, la cruz, los
sufrimientos. O como te necesito, mi Jesús, en esta noche de
exilio.
Quédate conmigo, esta noche, Jesús, en la vida con todos los
peligros, Yo te necesito.
Déjame reconocerte como lo hicieron tus discípulos en la
partición del pan, para que la Comunión Eucarística sea la
luz que dispersa la oscuridad, la fuerza que me sostiene, el
único gozo de mi corazón.
Quédate conmigo, Señor, porque a la hora de mi muerte, Yo
quiero permanecer unido contigo, sino por la Comunión, por
lo menos por la gracia y el amor.
Quédate conmigo, Señor, por que solamente eres tu a quien Yo
busco, tu amor, tu gracia, tu voluntad, tu corazón, tu
espíritu, porque Yo te amo y te pido no otra recompensa que
amarte mas y mas.
Con un amor firme, Yo te amaré con todo mi corazón mientras
aquí en la tierra y continuaré amándote perfectamente
durante toda la eternidad. Amén.
inicio