Catequesis:  EL CREDO

Texto y dibujo: Hermana Teresa Castaño MAR

TEMA 7:

Creo en Dios
Padre Todopoderoso
creador del cielo
y de la tierra

 

  • OBJETIVO ESPECíFICO:

Que los niños profundicen y reflexionen en que Dios, libremente, con amor

y sabiduría ha hecho todas las cosas.

  • AMBIENTACIóN:
Colocar en la cartelera el dibujo propuesto.

  • SALUDO:

Queridos niños: Dios libremente ha querido crear el mundo, el universo, el hombre. Ha querido participar de su ser, de su sabiduría y de su bondad a las criaturas. La gloria de Dios consiste en que se realice esta manifestación y esta comunicación de su bondad. Un niño misionero estará comunicando la bondad de Dios cuando sonríe, cuando perdona, cuando ayuda a los demás, cuando es responsable de sus obligaciones, cuando reza y habla de Dios a otros que no lo conocen.

  • REVISIóN DEL COMPROMISO:

-¿He rezado cada día por la paz y la reconciliación en los lugares en donde hay guerras?

-¿He dicho siempre la verdad aún en los juegos?

  • ORACIóN:

Querido Dios: todo lo creado lo has hecho con amor, porque eres Amor. Te damos gracias por todas esas maravillas que contemplamos en la naturaleza y en nosotros mismos. Te pedimos por todos los que hacen la guerra y por los que destruyen tu obra maravillosa para que piensen en el daño que hacen y en que todo eso va en contra de tu proyecto de amor y del bien de la humanidad. Nosotros queremos ser tus mensajeros de paz y de amor. Amén.

  • PALABRA DE DIOS: Génesis 1, 1-4.

Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios: -Que exista la luz. Y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de la tiniebla: llamó Dios a la luz <día>, y a la tiniebla <noche>.

  • PREGUNTAS, RESPUESTAS, OPINIONES, EXPLICACIóN:

La Palabra poderosa de Dios ordena, pone paz, armonía, luz y bondad en la creación. Hace que las cosas sean: que exista el mundo, el universo, el hombre. Todo cuanto existe lo ha hecho su Palabra.

En el Credo decimos: “Creo en Dios Padre Todopoderoso Creador del cielo y de la tierra”. En el Credo de Nicea-Constantinopla se añade: “de todo lo visible y lo invisible”.

El tema de la creación es de singular importancia para nosotros. En ella están las bases de la vida humana y cristiana: donde se responden las grandes preguntas que los seres humanos de todos los tiempos nos hacemos: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuál es nuestro origen? ¿Cuál es nuestro fin? ¿De dónde viene y a dónde va todo lo que existe? Las dos cuestiones, la del origen y la del fin, son inseparables. Dan el sentido y la orientación a nuestra vida y nuestro obrar.

Es muy importante saber la verdad sobre la creación. Dios, en su ternura, fue revelando progresivamente al pueblo de Israel el misterio de la creación y El mismo se fue revelando también, como aquel a quien pertenecen todos los pueblos de la tierra y la tierra entera, como el único Dios que “hizo el cielo y la tierra”.

Creemos que Dios creó el mundo según su sabiduría. Creemos que todo lo creado es obra de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad. Creemos que Dios no necesita ninguna cosa ni ninguna ayuda para crear. La creación tampoco es una emanación que brota de la sustancia divina. Dios crea libremente de la nada. Porque Dios crea con sabiduría, la creación está ordenada. Dios ha querido la creación como un bien dirigido al hombre, como una herencia que le es destinada y confiada. Dios es infinitamente más grande que todas sus obras. Pero porque es el Creador soberano y libre, causa primera de todo lo que existe, está presente en lo más íntimo de sus criaturas: “En El vivimos, nos movemos y existimos”.

La creación no salió plenamente acabada de las manos de su Creador; fue creada para que con su propio ritmo llegue a una perfección última todavía por alcanzar, a la que Dios la destinó. Con su providencia divina Dios cuida y conduce a la perfección la obra de sus manos.

La creación es el comienzo de la historia de la salvación que termina en Cristo. El Misterio de Cristo es la luz decisiva sobre el Misterio de la creación, revela el fin por el cual “al principio creó Dios el cielo y la tierra”.

  • ACTIVIDAD:

Descubrir el mensaje escondido en el damerograma:

  • CELEBRACIóN:

El catequista tendrá preparadas unas piedrecitas; una para cada niño del grupo. Para iniciar la celebración invita a los niños a sentarse en el suelo formando un círculo. Se comienza cantando una canción. Seguidamente les entrega a los niños la piedrecita y los invita a pensar: ¿quién la hizo? ¿de dónde se ha traído? ¿para qué puede servir? Juntando todas las piedrecitas ¿qué se puede hacer? ¿Qué descubriría un experto estudiando cada piedrecita?

Los niños pueden comunicar lo que han reflexionado. El catequista recordará la lectura de Génesis 1, 1 : “Al principio creó Dios el cielo y la tierra”. Al principio no había nada, ni siquiera una piedrecita como cualquiera de estas, Dios lo hizo todo pero también nos dio la posibilidad de continuar la creación, de ahí que con estas piedrecitas podemos hacer o inventar algo... Vamos a dar gracias a Dios por todo lo que nos ha dado recitando la oración del Padrenuestro.

  • COMPROMISO:

-Escribir una oración de acción de gracias a Papá Dios por todo lo que nos ha dado y rezarla cada día.

-Cuidar de todas las cosas, de mis útiles, de las cosas de la casa y de la escuela, etc.

 

 

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