Catequesis:  EL CREDO

Texto y dibujo: Hermana Teresa Castaño MAR

TEMA 62:

Amén

 

 
  • OBJETIVO ESPECíFICO:

Que los niños conozcan y reflexionen sobre el sentido de la palabra “Amén”.

  • AMBIENTACIóN:

En la cartelera colocar lo siguiente

  • SALUDO:

Queridos niños: Llegamos al final de nuestra catequesis sobre el Credo. Nuestra fe en las verdades que confesamos en el Credo la reafirmamos con la palabra hebrea AMéN. Hoy conoceremos lo que significa esta palabra Amén y la fijaremos en el corazón para pronunciarla siempre con el sentido que tiene. Jesús nos invita a profundizar cada vez más en su conocimiento y su amistad.

  • REVISIóN DEL COMPROMISO:

    -¿He rezado por mi catequista y mis compañeros de grupo pidiendo a Jesús los bendiga?

    -¿He traído mi mano dibujada, recortada y con mi nombre escrita?

     

    • ORACIóN:

    Querida Virgen María, Madre nuestra: Tú nos has acompañado en esta catequesis porque eres nuestra compañera y Maestra en nuestra vida. Porque creíste en la Palabra de Dios eres bendita entre todos y El hizo en ti maravillas. Te pedimos, nos acompañes siempre en este caminar en la fe, que pongamos toda nuestra confianza en Jesús, que hagamos siempre el bien a los demás. Ayúdanos a ser personas de verdad, personas de “Amén”.

     

    • PALABRA DE DIOS  Apocalipsis 3, 14.

     El ángel de la Iglesia de Laodicea escribe así: Habla el Amén, el testigo fidedigno y veraz, el principio de la creación de Dios. Conozco tus obras y no eres frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente, pero como eres tibio y no eres frío ni caliente, voy a escupirte de mi boca.

     

    • PREGUNTAS, RESPUESTAS, OPINIONES, EXPLICACIóN:

    ¿Quién es el Amén, el testigo fiel y veraz, el principio de la creación de Dios?

    ¿Quién envía un mensaje, a través del ángel de la Iglesia de Laodicea?

    ¿Las palabras a la Iglesia de Laodicea nos reprenden también a nosotros por vivir en la comodidad, sin compromiso, siendo cristianos de apariencia?

    El Credo, al igual que el Apocalipsis, que el último libro de la Sagrada Escritura (Ap. 22,21), se termina con la palabra hebrea “Amén”. Esta palabra se encuentra también, frecuentemente, al final de las oraciones del Nuevo Testamento. La Iglesia, también, termina sus oraciones con un “Amén”: Así sea.

    En lengua hebrea, el término “Amén” pertenece a la misma raíz de la palabra creer. Esta raíz expresa la solidez, la fiabilidad, la fidelidad. Así se comprende por qué ” Amén” puede expresar tanto la fidelidad de Dios hacia nosotros como nuestra confianza en El.

    En el profeta Isaías se encuentra la expresión: “Dios de verdad”, literalmente “Dios del Amén”, es decir, el Dios fiel a sus promesas: “Quien desee ser bendecido en la tierra, deseará serlo en el Dios del Amén” (Is. 65,16). Nuestro Señor emplea con frecuencia el término “Amén”, a veces en forma repetida, para subrayar que es digna de confianza su enseñanza, su Autoridad fundada en la Verdad de Dios.

    Así pues, el “Amén” final del Credo recoge y confirma su primera palabra “Creo”. Creer es decir “Amén” a las palabras, a las promesas, a los mandamientos de Dios, es fiarse totalmente de  El, que es el Amén de amor infinito y de perfecta fidelidad. La vida cristiana de cada día será también el “Amén” al “Creo” de la Profesión de fe de nuestro Bautismo. Jesucristo mismo es el “Amén” (Ap. 3,14). Es el “Amén definitivo del amor del Padre hacia nosotros; asume y completa nuestro “Amén“ al Padre: “Todas las promesas hechas por Dios han tenido su ’sí’ en él; y por eso decimos por él ’ámén’ a la gloria de Dios“ (2 Corintios 1,20).

    Por El, con El y en El,

    A ti, Dios Padre omnipotente

    En la unidad del Espíritu Santo,

    Todo honor y toda gloria,

    Por los siglos de los siglos.

    AMéN.

     

    • ACTIVIDAD:

    El catequista entrega a cada niño una hoja de papel en blanco. Dice a los niños que, por ser de la Infancia Misionera, cada uno va a expresar en un cartel un artículo o expresión del Credo. Lo que se escriba debe ir acompañado de un dibujo. Al final se colocarán los carteles a manera de exposición.

     

    • CELEBRACIóN:

    El catequista invita a los niños a sentarse en el suelo formando un círculo y les pide que  coloquen delante, en el suelo, la mano con su nombre. Se entona, seguidamente, un canto de acción de gracias. A continuación el catequista dice: La Virgen María, los apóstoles, los mártires, muchos cristianos han dicho siempre AMéN. Cada uno de los presentes piensa en pedir algo a Papá Dios y, cuando haya dicho su petición, pasará a  la cartelera y pegará la mano con su nombre. Para terminar todos rezan el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria al Padre...

     

    • COMPROMISO:

    -Rezar por la Obra de la Infancia Misionera para que cada día crezca en número de miembros y en amor a Jesús.

     

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