Catequesis:  EL CREDO

Texto y dibujo: Hermana Teresa Castaño MAR

TEMA 40:

 Jesucristo padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.
 
  • OBJETIVO ESPECíFICO:

Que los niños comprendan que el sufrimiento es una realidad existente en medio de nosotros, pero que, si somos discípulos deseosos de seguir las huellas del Maestro, tomaremos nuestra cruz (nuestros sufrimientos), asociándonos al misterio Pascual.

  • AMBIENTACIóN:

 

En la cartelera

colocar lo siguiente:

  • SALUDO:

Queridos niños: Agradezcamos siempre a Papá Dios el haber conocido el Misterio de Jesús que con sus sufrimientos nos ha dado nueva vida. Asociarnos al misterio Pascual es seguir a Jesús y unir a los de él nuestros sufrimientos. Los sufrimientos del cristiano unidos a los de Cristo benefician a toda la Iglesia.

 
  • REVISIóN DEL COMPROMISO:

    -¿He pedido a Jesús por los que no aman porque hacen la guerra y el mal a los demás, para que se arrepientan y puedan amar?

    -¿Me acerqué a algún compañero de  los que no me son simpáticos?

     

    • ORACIóN:

    Querido Jesús: en cada nuevo encuentro sabemos más cosas de Ti. Gracias. Danos tu Espíritu para que abra los ojos de nuestra mente y corazón para poder ver más allá de la realidad del sufrimiento y hacer que éste, unido a tu sacrificio redentor sea como una semilla que se planta y produce mucho fruto. Por favor, auméntanos la fe. Amén.

    • PALABRA DE DIOS:

    Mateo 16, 24.

    Entonces dijo a sus discípulos: El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

     

    • PREGUNTAS, RESPUESTAS, OPINIONES, EXPLICACIóN:

    -¿Qué les dijo Jesús a los discípulos?

    -¿Qué significa cargar con la cruz y seguir a Jesús?

    -Más que el madero en sí mismo, ¿qué pesaba más sobre Jesús?

    -¿Nos damos cuenta de que la humanidad sigue pecando y rebelándose contra Dios y crucificando a Jesús de nuevo?

     

    La muerte de Cristo es al mismo tiempo el sacrificio Pascual que realiza la redención definitiva de todos los hombres. En este sacrificio Pascual la víctima es el “cordero que quita el pecado del mundo” y es el sacrificio de la Nueva Alianza que hace volver al hombre a la comunión con Dios reconciliándolo con El.

    Este sacrificio de Cristo es único, es perfecto y sobrepasa a todos los sacrificios. Es, ante todo, un don del mismo Dios Padre que entrega al Hijo para reconciliarnos con El. Al mismo tiempo es ofrenda del Hijo de Dios hecho hombre que, libremente y por amor , ofrece su vida a su Padre por medio del Espíritu Santo, para reparar nuestra desobediencia.

    “Como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos fueron constituidos justos” (Rom 5,19). Por su obediencia hasta la muerte, Jesús, como Siervo doliente, cargó con nuestros pecados para (expiarlos) borrarlos y saldar toda nuestra deuda con Dios (satisfacer).

    El “amor hasta el extremo” es el que concede al sacrifico de Cristo su valor de redención y de reparación, de expiación y de satisfacción. El amor de Cristo nos obliga a pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron. Ningún hombre, por muy santo que fuera, estaba en condiciones de tomar sobre sí los pecados de todos los hombres y ofrecerse en sacrificio por todos.

    La Cruz es el único sacrificio de Cristo “único mediador entre Dios y los hombres”. El Hijo de Dios al hacerse hombre “se ha unido en cierto modo con todo hombre”, y ofrece la posibilidad a todos de que nos asociemos a este misterio pascual. Al que quiera ser su discípulo Jesús lo llama a “tomar su cruz y a seguirle” porque El “sufrió por nosotros dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas”. El quiere en efecto asociar a su sacrificio redentor a aquellos mismos (los Apóstoles) que son los primeros en recibir su beneficio. Eso lo realiza en forma excelsa en su Madre, la Santísima Virgen María, asociada más íntimamente que nadie al misterio de su sufrimiento redentor. Santa Rosa de Lima, se expresa así: <Fuera de la Cruz no hay otra escala para subir al cielo>.

     

    • ACTIVIDAD:

    El catequista entrega a cada niño media hoja de papel en la cual habrá hecho la silueta de una cruz que tendrá 5 cm de ancho; 18 cm la parte más larga y 12 cm la parte más corta. Los niños expresarán con un dibujo, que también pintarán, hecho dentro de la cruz, situaciones que ellos ven le han hecho muy pesada la cruz a Jesús.

     

    • CELEBRACIóN:

    El catequista invita al grupo a sentarse en el suelo formando un círculo. Invita a los niños a tomar en sus manos los trabajos realizados como actividad. Se inicia con un canto a Jesús y seguidamente les dice a los niños que, en silencio y por unos momentos, observen lo que han expresado en su dibujo y desde ahí, preparen una petición. Terminado el tiempo de silencio, cada niño dice su oración. Cuando todos hayan  expresado su petición se invita a que cada uno muestre su dibujo a los demás. Para terminar se reza o canta el Padrenuestro.

     

    • COMPROMISO:

    -Rezaré todos los días por los niños de la Infancia Misionera de todo el mundo para que, amemos con todo el corazón a Jesús y trabajemos por su Reino.

    -Perdonaré de corazón a quien me haya hecho sufrir en algún momento.

     

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