Catequesis:  EL CREDO

Texto y dibujo: Hermana Teresa Castaño MAR

TEMA 19:

 Jesucristo fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de Santa María Virgen.
 

 

  • OBJETIVO ESPECíFICO:

Que los niños tomen conciencia que la Persona del Hijo de Dios tiene su naturaleza divina y que al encarnarse tomó nuestra naturaleza humana, menos en el pecado.

  • AMBIENTACIóN:
Colocar en
la cartelera
el dibujo
 propuesto.

  • SALUDO:

Queridos niños: En nuestras catequesis vamos conociendo más la verdad sobre Jesús: verdadero Dios y verdadero hombre. Es importante que aprendamos con la mente pero es muy importante que, al mismo tiempo, aprendamos con el corazón y que cuanto hagamos sea del agrado de Jesús.

  • REVISIóN DEL COMPROMISO:

-¿Qué palabras son las que más digo?

-¿He pensado si a Jesús le gusta que las diga?

-¿He rezado por la paz del mundo y por los misioneros perseguidos?

  • ORACIóN:

Dios Padre todopoderoso, que nos has dado la vida y cuanto nos rodea, te pedimos que tu Hijo, que se encarnó en las entrañas de la Virgen María y quiso vivir entre nosotros, nos haga participar de su misericordia. Amén.

  • PALABRA DE DIOS: Juan 11, 32-45.

Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo se echó a sus pies diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, sollozó, y muy conmovido preguntó: ¿Dónde lo han enterrado? Le contestaron: Señor, ven a verlo. Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: ¡Cómo lo quería! Pero algunos dijeron: Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste? Jesús sollozando de nuevo llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa. Dice Jesús: quiten la losa. Marta, la hermana del muerto, le dice: Señor, ya huele mal porque lleva cuatro días. Jesús le dice: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la losa. Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado. Y dicho esto gritó con voz potente: Lázaro, ven afuera. El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: desátenlo y déjenlo andar. Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

  • PREGUNTAS, RESPUESTAS, OPINIONES, EXPLICACIóN:

    En los primeros siglos, la Iglesia tuvo que hacer frente a teorías que surgían falseando la verdad de Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre. Esas teorías erradas se llaman herejías. En los distintos Concilios que se fueron celebrando se insistía en las verdades de la fe refutando las herejías.

La fe verdadera nos lleva a reconocer a un solo y mismo Cristo Señor, Hijo único en dos naturalezas: la divina y la humana en la unidad de su Persona divina. El es verdaderamente el Hijo de Dios que se ha hecho, nuestro hermano, sin dejar de ser Dios, nuestro Señor.

Puesto que en la Encarnación el Verbo asumió la naturaleza humana, la Iglesia ha llegado a confesar con el correr de los siglos, la plena realidad del alma humana, con sus operaciones de inteligencia y de voluntad, del cuerpo humano de Cristo. Pero al mismo tiempo, ha tenido que recordar en cada ocasión que la naturaleza humana de Cristo pertenece propiamente a la persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido. El Hijo de Dios comunica, pues, a su humanidad su propio modo personal de existir en la Trinidad.

El Concilio Vaticano II, en la Constitución Gaudium et Spes 22, 2, dice: “El Hijo de Dios... trabajó con sus manos de hombre, pensó con su inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a nosotros, excepto en el pecado”. Este alma humana que el Hijo de Dios asumió está dotada de un verdadero conocimiento humano: se desenvolvía en las condiciones históricas de su existencia en el espacio y el tiempo.

Por eso el Hijo de Dios, al hacerse hombre, quiso progresar “en sabiduría, en estatura y en gracia” (Lucas 2, 52) e igualmente adquirir aquello que en la condición humana se adquiere de manera experimental. Eso correspondía a la realidad de “despojarse de su rango y tomar la condición de esclavo pasando por uno de tantos” (Filipenses 2, 7).

Como el Verbo se hizo carne asumiendo una verdadera humanidad, el cuerpo de Cristo era limitado. Por eso se puede “dibujar - pintar” el rostro humano de Jesús. En el Concilio Ecuménico de Nicea II, en el año 787, la Iglesia reconoció que es legítima su representación en imágenes sagradas. Al mismo tiempo, la Iglesia siempre ha admitido que, en el cuerpo de Jesús, Dios “que era invisible en su naturaleza se hace visible”. El ha hecho suyos los rasgos de su propio cuerpo humano hasta el punto de que, pintados en una imagen sagrada, pueden ser venerados porque el creyente que venera su imagen, “venera a la persona representada en ella”. (C. E. De Nicea II).

La encarnación es, pues, el misterio de la admirable unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única Persona del Hijo de Dios.

  • ACTIVIDAD:

Se les pide a los niños dibujar y pintar a Jesús en el cuaderno de I. M. Antes de dibujar, cada uno pensará en una de las actitudes de Jesús: enseñando, curando a los enfermos, acariciando a los niños, conversando con los apóstoles, trabajando en Nazaret.

  • CELEBRACIóN:

El catequista invita a los niños a sentarse en el suelo formando un círculo; entona un canto y después les dice: ustedes, en su cuaderno, han dibujado a Jesús; quizá no haya quedado tan bonito como se hubiera querido pero lo han dibujado con mucho amor. Ahora, vamos a recordar, cada uno, alguna frase o expresión que Jesús haya dicho. En voz alta, cada uno va expresando lo que recordó y añade una petición. Para terminar se reza el Padrenuestro.

  • COMPROMISO:

-Escribirle una carta a Jesús dándole gracias porque se hizo nuestro hermano y nos enseña a amar a Papá Dios y a los demás.

-Rezar para que se terminen las guerras y las injusticias que originan muchos males en el mundo.

 

 

 

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