Catequesis:  EL CREDO

Texto y dibujo: Hermana Teresa Castaño MAR

TEMA 12:

Creo en Dios
Padre Todopoderoso
creador del cielo
y de la tierra

 

  • OBJETIVO ESPECíFICO:

Que los niños se den cuenta que elegir lo que Dios quiere es

ponernos ya en camino de la felicidad que El nos promete.

  • AMBIENTACIóN:
Colocar en la cartelera el dibujo propuesto.

 

  • AMBIENTACIóN:

Colocar en la cartelera el dibujo propuesto.

  • SALUDO:

Queridos niños: mientras vivimos, tenemos la oportunidad de elegir lo bueno y si caemos, podemos pedir perdón y seremos perdonados por Papá Dios. Elijamos siempre lo que a Dios le agrada, es el único camino que nos lleva a la verdadera felicidad.

  • REVISIóN DEL COMPROMISO:

-¿Expliqué en mi cuaderno de I. M., lo que significa el dibujo representado en la cartelera?

-¿He rezado por la paz del mundo y para que haya perdón y unión en las familias?

  • ORACIóN:

Querido Papá Dios: Gracias por tu amor; por todo lo que has hecho por nosotros. Te pedimos la luz de tu Espíritu para que podamos entender, apreciar y vivir estas verdades de la fe que reflexionamos cada semana. Ayuda a nuestros catequistas y a todos los misioneros. Amén.

  • PALABRA DE DIOS:

Génesis 3, 9-19.

 El Señor Dios llamó al hombre: -¿Dónde estás? El contestó: -Te oí en el jardín, me entró miedo porque estaba desnudo, y me escondí. El Señor Dios le replicó: - Y ¿quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿es que has comido del árbol que te prohibí comer? Adán respondió: -La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí. El Señor dijo a la mujer: -¿Qué es lo que has hecho? Ella respondió: -La serpiente me engañó y comí.

El Señor Dios dijo a la serpiente: -Por haber hecho eso, serás maldita entre todos los animales domésticos y salvajes; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya: ella te herirá en la cabeza cuando tú hieras su talón. A la mujer le dijo: -Mucho te haré sufrir en tu preñez, parirás hijos con dolor, tendrás ansia de tu marido, y él te dominará. Al hombre le dijo: - porque le hiciste caso a tu mujer y comiste del árbol que te prohibí comer, maldito el suelo por tu culpa: comerás de él con fatiga mientras vivas; brotará para ti cardos y espinas, y comerás hierba del campo. Con sudor de tu frente comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella te sacaron; pues eres polvo y al polvo volverás.

  • PREGUNTAS, RESPUESTAS, OPINIONES, EXPLICACIóN:

Adán y Eva eligieron no obedecer a Dios. Pero, ¿de quién es esa voz seductora, que se opone al designio de Dios y que por envidia los hace caer en la muerte? La Escritura y la Tradición de la Iglesia nos enseñan que este ser es un ángel caído, llamado Satán o diablo. La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. “El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos”.

La Escritura habla de un pecado de estos ángeles que libremente eligieron rechazar a Dios y su Reino. Cuando el tentador le dice a Eva: “ustedes serán como dioses”, ahí vemos un reflejo de esa rebelión de los ángeles caídos. San Pablo dice que el demonio es ”el padre de la mentira”. La consecuencia más grave de estas palabras engañosas es que lleva al hombre a desobedecer a Dios. El diablo intentó incluso, apartar a Jesús de la misión recibida del Padre.

El poder de Satán, que es espíritu pero es criatura, no puede impedir que se realice el Reino de Dios. El diablo actúa en el mundo por odio contra Dios y su Reino, causando graves daños; a nivel espiritual y a también a nivel material, en cada hombre y en la sociedad. Esta acción es permitida por la divina providencia que con misericordia y fuerza dirige la historia del hombre y del mundo. Si Dios permite la actividad diabólica es una gran misterio, pero “ nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman”, dice San Pablo.

El hombre, al caer en la tentación del diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su creador y, abusando de su libertad, desobedeció al mandamiento de Dios. En esto consistió el primer pecado del hombre. En adelante, todo pecado será una desobediencia a Dios y una falta de confianza en su bondad.

En este pecado el hombre se prefirió a sí mismo en vez de Dios, y por ello despreció a Dios. No aceptó las exigencias de ser criatura y se puso en contra de su propio bien. El hombre, creado en un estado de santidad, estaba destinado a ser plenamente “divinizado” por Dios en la gloria. Por la seducción del diablo, siendo criatura, quiso “ser como Dios”.

La Escritura muestra las dolorosas consecuencias de esta primera desobediencia. Adán y Eva pierden inmediatamente la gracia de la santidad original. La armonía en la que se encontraban, queda destruida. A causa del hombre, la creación es sometida “a la servidumbre de la corrupción”. Y, por último, la muerte hace su entrada en la vida del hombre.

A partir de este primer pecado, una verdadera invasión de pecado inunda el mundo: el hermano mata a su hermano, es la historia de Caín y Abel; la corrupción universal, la infidelidad de Israel al Dios de la Alianza y al no cumplimiento de la Ley de Moisés; y después de la Redención de Cristo, entre los cristianos, el pecado se manifiesta de múltiples maneras. La Escritura y la Tradición de la Iglesia siempre nos recuerdan la presencia y la universalidad del pecado en la historia del hombre.

  • ACTIVIDAD:

Cada niño, en su cuaderno de I. M. dibujará y pintará lo que le significan estas palabras: “Dios no abandona al hombre, no lo deja de su mano”.

  • CELEBRACIóN:

Todos los niños, de pie, formando un círculo, recitarán el Salmo 102, 1- 14.

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura; él sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud.

El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo. No nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas.

Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.

Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo....

  • COMPROMISO:

-El salmo 102, que hemos recitado en la celebración, rezarlo todos los días.

-Ver en qué puedo ayudar a mis hermanos y compañeros más pequeños para que se sientan amados.

 

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