MISIONEROS POR EL BAUTISMO

 

            - Actitud a suscitar en el niño

Responsabilidad individual y colectiva como bautizados.

            - Punto de partida y desarrollo

¿Recordáis lo que Cristo mandó a los apóstoles antes de subir al cielo: "Id y predicad..."?

Los apóstoles misioneros, enviados por Cristo, cumpliendo su deseo, fueron por Turquía, Italia... llegaron hasta España. Los nuevos convertidos, convencidos de que Dios quiere que todos se salven, procuraban que los demás conociese la Verdad.

Así, año tras año, aumentaban los cristianos, y bautizaban a los niños al poco de nacer. Así te bautizaron a ti. Parece como si tu Padre Dios tuviese prisa de que fueses hijo suyo.

Tú no podías decir a Dios: quiero ser tu hijo ¡eras tan pequeño! No entendías nada, no conocías, no pensabas. A pesar de ello... Era el día más grande de tu vida, ibas a tener la vida de Cristo, ibas a ser miembro de Cristo. Dios te llamaría, como a Cristo, ¡hijo mío!

Los padrinos dijeron de tu parte: quiero a Jesucristo, no quiero hacer caso al demonio. Y el sacerdote echó agua sobre tu cabeza cumpliendo el deseo de Jesús: "Bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo."

¿Qué hubiese sido de nosotros si no hubiese habido misioneros?

La fuerza del Espíritu Santo es la que hace que haya siempre cristianos que deseen expansionarse, que no se conformen con salvarse ellos solos, que quieran llevar la Verdad a los demás. Así son los verdaderos seguidores de Cristo.

Ser cristiano es ser miembro de Cristo, pensar como Cristo, obrar como Cristo, amar como Cristo, desear como Cristo, tener la vida de Cristo... y Cristo es misionero: quiere que todos conozcan la Verdad y que se salven...

¿Qué es lo que yo tengo que desear? ¿Cómo Tengo que obrar?

Cuando se reunieron el Papa y los obispos en concilio, dejaron escrita esta frase:

"Todos los fieles (fieles somos tú y yo y todos los bautizados) como miembros de Cristo vivo, tienen el deber de cooperar a la expansión de la Iglesia para llevarla cuanto antes a la plenitud". (Decreto conciliar de misiones n° 36).

(Adáptese a los más pequeños).

0 sea, que tenemos obligación, por nuestro bautismo, por haber dicho a Jesucristo: "queremos ser cristianos", de colaborar -trabajar con los demás- para que la Iglesia se siga extendiendo. (Sería útil para este momento, mostrar un mapa del mundo o globo terrestre). Esa meta tenemos que alcanzarla entre todos.

        - Preparación a la oración

¡Si hubiese muchos cristianos que sintiesen de verdad como siente Cristo, que pensasen como piensa Cristo, que amasen como ama Cristo... ! que quisieran llevar la noticia de la Salvación a los lugares donde todavía no ha llegado...

Pidámoselo al Espíritu de Verdad y a la Santísima Virgen, Madre de la Iglesia.

Oración en silencio

        - Actividades

  a-  Cada niño debe hacerse un pequeño recordatorio con la fecha de su Bautismo, en el que ponga escrito por él mismo:

Desde (fecha)......... soy hijo de Dios, soy cristiano, soy misionero.

Que lo guarde como un tesoro.

b- Visita individual o colectiva a la propia pila bautismal. Junto a ella, con veneración, recordar estas ideas.

 

- Aprende de memoria

El Papa y los obispos reunidos en el Concilio Vaticano II dijeron:

"Todos los fieles como miembros de Cristo vivo, tienen el deber de cooperar a la expansión de la Iglesia para llevarla cuanto antes a la plenitud" (Decreto conciliar de Misiones n° 36).

Adaptación para los más pequeños:

Todos los cristianos tienen obligación de trabajar juntos para que la Iglesia se extienda cada vez más y todos conozcan a Jesucristo cuanto antes.

Esto es lo que dijeron el Papa y los obispos en el Concilio Vaticano II

- Recuerda (Decretos núms. 23, 30, 40, 41).

13.-Todos los cristianos somos misioneros desde el día de nuestro Bautismo.

26.-Además de los sacerdotes deben predicar la Palabra de Dios los religiosos y seglares unidos entre sí y bajo la dirección del Obispo, teniendo todos un sólo corazón y una sola alma.

 


 

Infancia Misionera

Con frecuencia niños inocentes son las víctimas Inmoladas por las pasiones humanas: unos víctimas de la guerra por el odio entre las naciones ; otros de !a pobreza; por falta de alimento, por el hambre, las enfermedades, otros por las divisiones familiares, perecen todos los años millones de niños. Las estadísticas, aquí no fallan. La Infancia Misionera auxilia a un gran numero de ellos, y salva millares de vidas de niños que se alimentan con los donativos de esta Obra.

Los niños cristianos,  deben pertenecer a esta OBRA MISIONAL PONTIFICIA.