LUZ
QUE ILUMINA A LAS GENTES
Nota: Este tema puede dividirse en dos. Pero siempre relacionados entre
sí. La primera venida de Cristo debe evocar la segunda. La vida de la Iglesia es un
adviento lleno de esperanza.
- Actitud a suscitar en el niño
Alegría con la esperanza de la segunda venida de Cristo.
Deseo de llevar a todos esa noticia. Es de suma importancia , que,
el catequista, sienta el gozo de la esperanza en esta gran venida, para poder transmitirlo
a los niños.
- Punto de partida y preparación
Desde que el hombre pecó, tenía la promesa de la Redención.
Pasaron siglos... Abrahám, Moisés, David...
Sólo en el pueblo hebreo se mantenía el deseo de la venida del
Mesías y aún dentro de ese pueblo muy pocos esperaban.
Es como si todo el mundo estuviera en tinieblas, no había venido
Cristo, el gran misionero, a enseñarnos los secretos de su Padre, la Buena Noticia de la
Salvación para todos los hombres, faltaba la Luz del mundo.
Así estaban las cosas cuando en Belén nació un Niño.
A los ocho días, su Madre María, con José, lo llevaron al Templo
para cumplir la Ley.
Veamos lo que allí ocurrió.
- Escuchemos el Evangelio.
(Lucas 2, 25-33)
- Comentario
Fijaos bien. Simeón ve un niño como todos los demás. Movido por
el Espíritu, descubrió en ese niño al Salvador esperado. Se dio cuenta de que
empezaba una época nueva para el mundo.
Este Niño, pequeño judío que parece como los
demás, vino para todos los hombres. Nos trajo la luz de Dios: "Luz que ilumina a las
gentes".
Jesús creció, se hizo hombre,
enseñó a cuantos quisieron oirle. Muchos le seguían entusiasmados, le querían
sinceramente. Otros le odiaban por envidia y deseaban su muerte.
Llegó el último día de vida. Jesús estaba preso ante Caifás y
todo el Sanedrín reunido.
Hecho bíblico
(Mateo 26, 57-64) (si son niños pequeños, acomódese la narración
a sus posibilidades).
- Comentario
Es importante que nos demos cuenta de esto: Jesús sabe que va a
morir dentro de unas horas humillado por el triunfo de sus enemigos y a pesar de ello dice
que vendrá triunfante, glorioso, con gran poder.
Sí, vendrá otra vez, nosotros le esperamos al fin de los tiempos.
Mientras tanto, nuestra misión es preparar esta segunda venida
iluminando con la luz que Cristo nos trajo en la primera, enseñando lo que El enseñó.
Los hombres, aún los que no conocen a Cristo, tienen muchas cosas
buenas, nada de lo bueno debe destruirse, todo debe servir para preparar el auténtico
reino de Dios, ese reino que veremos del todo el día de su segunda venida.
En Navidad celebramos la primera venida de Cristo. La segunda no
sabemos cuándo será.
Nuestra misión, ahora, es trabajar para que los que no saben estas
cosas, las conozcan y puedan alegrarse con el triunfo de Cristo y por Cristo, de todos los
cristianos.
- Oración
En silencio pensaremos en la primera venida de Cristo humilde y en
la segunda de Cristo triunfante.
Pidamos al Espíritu Santo y a la Virgen, que nos den la alegría
verdadera por el triunfo de Cristo, y el deseo de transmitir ese gozo a los demás.
- Oración en silencio -
- Actividades
Preparar un gráfico con tres apartados:
a- Primera venida de Cristo. Dibujos o grabados de Cristo en la tierra.
b- Los misioneros preparan la segunda
venida de Cristo. Es la acción del Espíritu Santo.
Dibujos, grabados o fotos de los apóstoles y misioneros pasados y
actuales.
c-Segunda venida de Cristo.
Dibujo o grabado de Cristo glorioso, triunfante al fin de los tiempos.
- Aprende de memoria
Simeón tomó al Niño Jesús en los
brazos y movido por el Espíritu Santo dijo: "Luz que ilumina a las gentes" (Lc.
2,33).
Caifás: "Te conjuro por Dios
vivo: di si Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios. Díjole Jesús: Tú lo has dicho. Y yo
os digo que un día veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir
sobre las nubes del cielo" (Mt. 26, 63-64).
- Recuerda (Decreto n° 9)
1 1.-La predicación misionera durará
hasta el día que Cristo vuelva triunfante.
12.-Nosotros, los cristianos, esperamos y
preparamos la segunda venida de Cristo.
DESIGUALDAD EN LA DISTRIBUCION DEL PAN.
«Hoy en día, nadie puede ignorarlo ya, en continentes enteros son
innumerables los hombres y mujeres torturados por el hambre, son innumerables los niños
subalimentados, hasta tal punto que un buen número de ellos muere en la tierna edad y el
crecimiento físico y el desarrollo mental de muchos otros se ve con ello comprometido y
enteras regiones se ven así condenadas al más triste desaliento» (45).
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