Actitud a suscitar en el
niño
Aprecio de la persona que es capaz
de escuchar al Espíritu. Comprobar la responsabilidad de nuestra
respuesta.
Punto de partida
Un padre indica a su hijo que se
haga amigo de su compañero. El hijo, por dar gusto a su padre,
empieza a salir de paseo, a jugar al fútbol, a charlar con ese
compañero, cosa que antes no se le había ocurrido. Resulta que
es un chico formidable, se ayudan a estudiar las lecciones y
luego entre los dos enseñan a sus hermanos pequeños. Así,
varias personas se benefician de la docilidad del hijo por dar
gusto a su padre fiándose de él. Puede ponerse ésta u otra
anécdota que ayude sicológicamente a los niños para recibir el
mensaje de la lección. Sería preferible un hecho vivido por
ellos, bien fuese ocasional, bien provocado.
Preparación
Los apóstoles, unos eran
jóvenes, otros hombres mayores. Cristo les llamó para ser sus
amigos íntimos y ellos respondieron: SI, iremos donde Tú vayas.
Porque querían darle gusto. (Como aquél chico a su padre).
Después de la venida del Espíritu Santo, fieles a Cristo,
cumplieron su deseo: Id y predicad a todas las gentes... Uno de
estos apóstoles era Felipe. El Espíritu Santo le guiaba.
Oremos... Virgen María, enséñanos a escuchar al Espíritu como
Tú, como los apóstoles.
Hecho bíblico
(Hechos 8, 26-39). (Los
versículos 32 y 33 habrá que adaptarlos: El pasaje de la
Escritura que iba leyendo era uno del Profeta Isaías que habla
de la pasión de Cristo).
Comentario.
Felipe, atento a Dios, comprendió
que Dios quería que fuera a cierto lugar...
Felipe no sabía todo lo que allí
iba a ocurrir pero tenía un gran deseo de dar gusto a Dios y
obedece. Allí se encontró al ministro leyendo. Y¿qué leía?
Un trozo de la Biblia en el que el profeta Isáías habla de la
Pasión de Jesucristo. Felipe le preguntó: ¿entiendes lo que
lees? El le contestó: ¿cómo voy a entender si alguno no me
guía? Escuchad bien la contestación: ¿Cómo voy a entenderlo
si alguno no me guía? Es como decir: necesito que alguien me lo
explique, solo no puedo entender lo que dice este libro. El
ministro era bueno. Venía de adorar a Dios en el templo de
Jerusalén, pero nada sabía de Jesucristo. Era necesaria una
persona que le hablase de El. El Espíritu conocía la buena
voluntad del ministro y los deseos de Felipe. Si se juntasen
podría resultar un gran bien. El Espíritu Santo inspira a
Felipe ir por aquel camino. Felipe pudo hacerse sordo a la
llamada. ¿Qué hubiese sido entonces del ministro? Pero Felipe
responde a Dios: Sí, quiero hacer lo que Tú quieras. Ya le
había respondido SI cuando Cristo le llamó por primera vez en
Palestina. Y, por seguirle, iba a todas partes haciendo el bien
con la predicación del Evangelio. ¿Qué hubiese sido de todas
aquellas gentes si Felipe hubiese sido egoísta o perezoso para
responder SI? ¡Qué importante es responder SI a lo que Dios
quiere aunque parezcan cosas sin importancia!
Preparación a la oración
En silencio, pensaremos en Felipe
que responde SI a Dios. ¡Qué importante es responder SI! El
ministro no entiende la Biblia... ¿Cómo voy a entenderla si
alguno no me guía? Felipe, que había respondido SI sin saber lo
que iba a encontrar, comprendió que Dios le llamaba para hacer
un gran bien.
Oración
Señor, Felipe te dijo SI, y
gracias a eso el ministro entendió la Biblia, te conoció a Ti.
¡Qué importante es no ser egoísta y decirte siempre SI!
Si respondiésesmos siempre SI a
lo que Tú quieres ¡cuánto bien podríamos hacer!
Actividades
- Escribir las palabras que
debo aprender de memoria.
- Describe con un dibujo o por
escrito la respuesta de Felipe al deseo del Espíritu.
- En otra hoja dibuja o escribe
cómo respondes tú al Espíritu a lo largo del día.
Esta hoja guarda sólo para tí y vé a hacer una visita
al Santísimo para hablar de ello con Jesús.
- Cuando comulgues recuerda a
todos los misioneros que responden: si.
Aprende de memoria:
El ministro etíope no entendía
las Escrituras que iba leyendo y dijo al apóstol Felipe: ¿Cómo
voy a entenderlo sí alguno no me gía? (Hechos 8, 31).
Recuerda (Decreto
n. 6)
8.-La misión de la Iglesia es
predicar el Evangelio de Jesucristo en pueblos o grupos de
personas que todavía no creen en El.