CRISTO, MISIONERO DEL PADRE,

NOS QUIERE SUS MISIONEROS

Actitud a suscitar en el niño

Deseo de escuchar a Cristo.

Punto de partida

Recordar lo que supone que el Espíritu nos guíe hacia la Verdad completa. Casos prácticos, pequeña revisión en la que se vea cómo hemos podido vivir según el Espíritu. Es el Espíritu quien nos ayuda a escuchar a Cristo.

Preparación

Situar la escena en lá última aparición de Cristo Resucitado. Atención de los amigos de Jesús a sus palabras. Le amaban y querían conocer su voluntad para cumplirla. Esta es la última vez que les habló antes de subir al cielo. Oremos... Espíritu Santo, danos deseo de escuchar a Cristo. Virgen Santísima, ayúdanos.

Lectura

(Mt. 28, 16-20)

Comentario

Es como decir: vosotros que me habéis visto, que habéis escuchado los grandes secretos que os he contado, no os los guardéis para vosotros solos. Yo os envío para que llevéis a todos la gran noticia que os he enseñado: vuestro Padre Dios os ama, os ofrece su Salvación. Cristo había cumplido muy bien lo que Dios Padre le había mandado, había contado sus secretos a los hombres, pero sólo a unos cuantos...

Ellos, que le habían escuchado -también nosotros le hemos escuchado-, debían contar estos secretos a otros. Con todo, Cristo no quiere forzar a nadie. Los bautizados deben responder libremente. Por eso dijo Pablo: "No me envió Cristo a bautizar sino a evangelizar" (Ef. 1,17).

Una vez que conozcan el Evangelio podrá ser bautizado quien lo desee.

Oración en silencio

¡Qué bueno eres, Jesús! Por Ti sabemos que nuestro Padre nos quiere como nadie nos puede querer. Sabemos que después de la muerte nos esperas en el cielo que Tú has ganado para nosotros. Quieres que esto lo sepan todos; por eso dices: id y predicad.

Actividades

Escribe y dibuja un tríptico:

  • El Padre envió a Cristo su gran misionero. Dibujo de Cristo predicando a las gentes de Palestina los secretos de su Padre.
  • Cristo rodeado de sus amigos en el monte de los olivos diciendo: "Id y predicad".
  • Dibuja a los que estamos aquí reunidos en el momento de escuchar estas palabras que Cristo nos dice también a nosotros: Id por todo el mundo.

Aprende de memoria

(Mateo 28, 19-20) "Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto os he mandado. Yo estaré con vosotros hasta la consumación del mundo".

Recuerda (Decreto n.4 y 5)

5.-El Espíritu Santo realiza su obra de Salvación siendo la fuerza interior de la Iglesia para que sea cada vez más santa y se extienda por todo el mundo.

6.Cristo mostró su deseo de que la Iglesia se extienda por todo el mundo en las palabras que dijo antes de su ascensión a los cielos: "Id y predicad el Evangelio a todas las gentes" (Mt. 28,16).

21.-La Iglesia prohibe severamente el obligar a bautizarse. El que se hace cristiano debe hacerlo porque quiere seguir a Jesucristo y porque le ama.

 

REGRESAR