• Algunas orientaciones sobre el tema del testimonio

    Este tema abarca distintos aspectos de Cristo que deben ser imitados por todo cristiano que quiere ser realmente apóstol.

    Es preciso dar a toda la formación del niño un ambiente de repercusión universal, sin multiplicar las prácticas puramente misionales que sobrecargan o hacen de las misiones un "adorno" independiente en la vida cristiana.

    Estas prácticas deben, pues, tomarse, sí, pero con medida.

    En cambio, todo su día debe ir impregnado de auténtico espíritu     apostólico, con realizaciones completas que le hagan profundizar en su vida cristiana a medida que avanza en edad.

    Debe quedar bien grabado, no sólo en su mente, sino en su corazón y voluntad, el deseo de Cristo: "Seréis mis testigos".

    Después pasaremos a puntos claves de su educación cristiana, principalmente de la caridad.

    Al ejercitarse en actos de las distintas virtudes, debe moverle este espíritu: vivo la vida de Cristo.  Debo acercar el mundo a Dios.  Soy su testigo ante los demás.

    Recuérdese el ejemplo de los apóstoles, sobre todo su atención al espíritu: ¿qué quieres que haga?

    Que aprendan a orar: a tratar con Dios personalmente, escucharle, hablarle.

    Sin eso, ¡qué poco habrán aprendido!

    Es el primer paso de todo misionero.

    Los distintos temas del testimonio deben distanciarse insistiendo varios días. en ambiente de vida ordinaria, para dar lugar a una asimilación real.

    Sería bueno en cada punto una sola sesión a contemplar la persona de Cristo en tal o cual actitud.  Que llegue a despertar en ellos verdadera admiración.  Admiración que arrastra: i merece ser imitado!

    Otro día pasar a las conclusiones prácticas personales.

    ¿No sería más eficaz tratar así la idea misionera de forma que vean comprometida en ella las distintas facetas de su vida sin dar lugar a la ilusión?

    Puede ser provechoso que cada, niño vaya copiando en una libreta suya los textos más apropiados, para hacer, a la luz de ellos, su examen de conciencia:

    Padre, ¿me he portado como hijo tuvo, como Jesús?

    ¿he sido testigo de Cristo ante los demás? ¿les he ayudado a ser mejores? el mundo, ¿se habrá acercado a Ti en lo que depende de mí?

    Espíritu de Verdad, guíame, ayúdame, dame fuerza.

 

a) CARIDAD. "AMAOS COMO YO OS HE AMADO"

 

  • Actitud a suscitar en el niño 

    Deseo de escuchar a Cristo como los apóstoles, de cumplir sus deseos.

 

  • Preparación

    Jesús y sus discípulos están cenando juntos por última vez.  Es el momento de su despedida en la tierra y parece querer volcar todo el corazón en sus amigos.

    Les habla de los grandes secretos del Padre.

    Aquella noche están atentos con un interés especial.

    A uno, de ellos, Juan, se le quedaron tan grabadas aquellas palabras, que al cabo de muchos años nos las dejó escritas con claridad.

    Comprendía que eran algo muy grande, muy grande para todos nosotros.

    Cristo quiere hablarnos, quiere que le escuchemos.

    Espíritu Santo, ayúdanos a tener el corazón abierto como lo tuvo San Juan para que comprendamos tus gustos.

  • Lectura

(Juan 13, 34-35).

 

  • Comentario

    Conocerán que sois mis discípulos si os amáis...

    ¡¡¡Querernos!!!  Querer a todos de verdad, eso es el deseo de Cristo.

    Mirad cómo vivían los primeros discípulos después de la venida del Espíritu Santo.

    Leer o explicar, según las posibilidades de los niños: Hechos 2, 44-47 y 4, 32-37.

    Al ver este amor sincero, este ayudarse unos a otros en sus necesidades, otros muchos querían unirse a ellos, ser seguidores de Cristo.

    Esta es la gran fuerza del testimonio.

 

  • Actividades
  • Si son pequeños: dibujo de los primeros cristianos amándose.

  • Para los mayores: Leer otra vez en pequeños grupos los Hechos y pensar cómo podemos vivir esto en nuestra clase.

Cada uno irá diciendo algo que se le ocurra y lo escribirá para que no se olvide.

    Al día siguiente se hará la prueba de vivir así.

    Que experimenten el bienestar de vivir para los demás: María deja saltar a las otras primero, Pedro ha cedido su caja de pinturas, Luis hace favores al profesor, Carmen no se ha enfadado cuando Elena le ha roto su estuche sin querer.

    
  • Aprende de memoria

"Un nuevo mandamiento os doy, que os améis los unos a los otros, como yo os he amado, así también amaos mutuamente. En esto conocerían que sois mis discípulos: si tenéis caridad unos para con otros" (Juan 13, 34-35).

  • Recuerda

18.- El mayor testimonio es el de la caridad.  Que es hacer con todas las personas lo que Dios hace con nosotros: querernos de verdad.

"Si tanto nos amó Dios, también nosotros debemos amarnos unos a otros" (1.a Juan 4,11).

19.- Nos querremos de verdad ayudando a todos como Jesucristo. Esta será la prueba, para los que nos vean, de la presencia de Dios en nosotros.

20.- Debemos amar a cada tino de los hombres aunque no sean cristianos, sean pobres o ricos, alegres o tristes, antipáticos o simpáticos.

b) ¿CóMO NOS AMó CRISTO?

    Sugerencias que pueden ayudar a captar distintos aspectos del amor de Cristo.  Cada catequista deberá estudiar la mejor manera de ponerlo al alcance de sus niños, ilustrándolos, a ser posible, con ejemplos del mismo Evangelio, buscando actividades apropiadas y teniendo en cuenta que la cumbre de toda sesión de catequesis es la oración personal.

  • Actitud a suscitar en cada una de ellas

    Primera sesión: Admiración por la persona de Cristo, que así se entrega a nosotros, que así nos enseña, que obra de un modo tan maravilloso.

    Segunda sesión: Deseo de imitarle, de vivir esa vida de Cristo con realizaciones prácticas.  Quiero ser su testigo: que al verme a mí puedan parecerse más a El.

     El Espíritu de Verdad nos ayuda.

    No dejar nunca de recordar que no sólo se benefician los que viven conmigo, sino que todo el mundo se acerca a Dios cuando yo me acerco.

    Así soy misionero cada día.

En actitud de humilde servicio Ejemplo de Cristo.

    Ejemplo de Cristo.
    Lavatorio de los pies (Juan 13 1-17).
    Aplicación

  • Aprende de memoria

"El más grande entre vosotros sea vuestro servidor" (Mt. 23,11).

Acudir a todas las necesidades

Ejemplo de Cristo.

Multiplicación de los panes (Mt. 14, 13-21).

Paralítico de la piscina (Juan 5, 5-9).

 

  • Aprende de memoria 

"Jesús recorría las ciudades y aldeas enseñando en sus sinagogas, predicando el Evangelio del reino y curando toda enfermedad y dolencia"

(Mt. 9,44).

Perdonar a los nenemigos

Ejemplo de Cristo.

"Padre, perdónales porque, no saben lo que hacen".

Aplicación

 

  • Aprende de memoria 

"Si vosotros perdonáis a otros sus faltas, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial.  Pero si no perdonáis a los hombres las faltas suyas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestros pecados" (Mt. 6, 14-15).

Devolver bien por mal

Ejemplo de Cristo.

Cristo da su vida para que puedan llegar al cielo aquellos mismos que le han puesto en el terrible tormento de la cruz, que le humillan, que le desean la muerte.

Aplicación

Aprende de memoria

 

  • Aprende de memoria 

"Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos" (Mt. 5, 44-45).

Entrega sin condiciones

Ejemplo de Cristo.

Eucaristía. Muerte en Cruz.

 

  • Aprende de memoria 

"Este es mi Cuerpo que es entregado por vosotros" (Lc. 22, 19).

"Esta es mi Sangre del Nuevo Testamento que será derramada por muchos para remisión de los pecados" (Mt. 26, 28).

    Aplicación.

    ¿Cómo pondré yo condiciones en el darme a los demás, aunque el favorecerles sea para mí costoso?

     Cristo en la persona de mis hermanos

 

  • Aprende de memoria 

"Venid benditos de mi Padre... porque tuve hambre y me disteis de comer... etc." (Mt. 25, 34-40 ó 46).

 

c) OTROS PUNTOS PARA IMITAR A CRISTO

Obrar buscando sólo el agrado de Dios

     Ejemplo de Cristo

    Después de la Multiplicación de los panes:   "Conociendo Jesús que habían de venir para llevársela por fuerza y levantarle por rey, huyó él solo otra vez al monte".

    Aplicación.

 

  • Aprende de memoria 

"Estad atentos a no hacer vuestras buenas obras delante de los hombres para que os vean, de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos" (Mt. 6, 1).

 Obediencia

     Al venir al mundo dijo Cristo: "Vengo a hacer tu voluntad" (Hebreos 10, 9).

    En el momento difícil en que la pasión se aproximaba: "Para que conozca el mundo que amo a mi Padre y que cumplo lo que El me manda, levantaos y vamos de aquí".

    Cumplió tan bien su primer propósito, que un instante antes de morir pudo decir con verdad: "Todo lo he cumplido" (Juan 19,30).

Trabajo

    "Mi Padre, hoy como siempre, está obrando y por eso obro yo todavía".

    Móviles para el trabajo:

  • Colaborar con mi Padre en la obra de la creación.

  • Perfeccionarme, haciéndome más útil a los demás.  Ej.: cuanto más estudie mejor podré enseñar, etc.
  • Hacer la vida agradable a todos.  Proporcionarles con mi ayuda un descanso.
  • La fatiga del trabajo tiene un nuevo valor unido al misterio de la muerte y sufrimiento de Cristo.

  • Preparar su segunda venida

  • Puede servir la parábola de los talentos.

Oración

    Ejemplo de Cristo.

    Oración en silencio: "Se subió sólo a orar a un monte y entrada la noche se mantuvo allí solo" (Mt. 14,23).

    Oración en los momentos difíciles: "Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, hágase tu voluntad" (Mt. 26,42).

    Oración en los momentos importantes: "Levantando los ojos al cielo dijo: Oh Padre, gracias te doy porque me has oído..." (Juan 11, 41-42) antes de resucitar a Lázaro.

    Antes de la elección de los apóstoles:

    Oración de Alabanza y Acción de Gracias: La Verdad de Dios es conocida por los humildes y no por los que están orgullosos de su ciencia.  Pensando en esto exclamó un día Cristo: "Yo te alabo, Padre y Señor de cielo y tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las enseñaste a los pequeños" (Mt. 11,25).

    Aplicación.

     "Conviene orar siempre y no desfallecer" (Lucas 18,1).

 

«Enseñad a los fieles a orar por las misiones, y no se avergüencen de pedirles limosnas, hechos mendigos por Cristo y por la salvación de las almas».

Pablo VI