Pide tu CD de CATEQUESIS ciclos A-B-C por el tlf (0212) 572.06.19

¡ALELUYA!

Siguiendo el tiempo litúrgico
Tiempo de Pascua - ciclo A
Director: P.Celerino Anciano o.p.
Texto y diseño : Hermana Teresa Castaño m.a.r.

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Piensa que...
Amigo y hermano sacerdote:
Infancia Misionera te brinda la oportunidad de llenar el tremendo vacío que se nos crea en nuestras parroquias con los niños de Primera Comunión.
Se desaparecen como por encanto una vez pasada la fiesta y recibido el precioso diploma. En nuestros colegios públicos o privados se repite la triste experiencia en mayor o menor grado. Es un auténtico drama de nuestras comunidades eclesiales.
¿Por qué no intentas establecer INFANCIA MISIONERA y prender así la lucecita que te corresponde ?    P.C.A

3º Domingo

de Pascua

- ciclo A -

 

 

Jesús nos acompaña

  • Objetivo
  • Que los niños descubran cómo Jesús camina con nosotros, cómo nos enseña y nos ayuda.
    • Ambientación

     Ambientación Colocar en el centro del salón una mesita con un mantel y sobre este una copa con agua, una trozo de pan, alguna fruta, una Biblia abierta.

     

    • 1- Saludo

    Queridos niños: Jesús resucitado camina a nuestro lado y cuando creemos que está lejos, él se hace el encontradizo y recuperamos la alegría.  

    • 2- Oración

    Colocaré por escrito aquello que me gustaría decirle a Jesús y no se lo he dicho, también, pondré las palabras que Jesús me responde. Jesús resucitado, también se puso de camino con dos de los discípulos pero estos no lo reconocieron tan fácilmente. Escuchemos lo que nos dice el Evangelio según San Lucas

    • 3- Revisamos el compromiso de la semana  pasada

    ¿Cómo he llevado a cabo mi compromiso de la semana anterior?

    • 4- Actividad

    En nuestro cuaderno vamos a dibujar un camino y andando por este, dibujamos a Jesús y a mí, con él. Nos ponemos a conversar. 

    • 5- VAMOS A ESCUCHAR A JESÚS

    Vamos a escuchar sus palabras que están en : Lucas (24,13-35)

        El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los discípulos estaban velados y no lo reconocieron. El les preguntó: "¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?" Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: " ¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?" El les preguntó: " ¿Qué cosa?" Ellos le respondieron: "Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron". Entonces Jesús les dijo: "¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?" Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él. Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer". Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: "¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!" Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: "De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón". Entonces ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

    • 6- Diálogo con el catequista:

    - ¿Qué impedía a los dos que iban a Emaús reconocer a Jesús? 

    - ¿Cómo se iban sintiendo los discípulos a medida que Jesús les explicaba las Escrituras? 

    - ¿Cómo reconocieron los discípulos a Jesús? 

    - ¿Qué hicieron los discípulos cuando Jesús desapareció?

    • 7- REFLEXIóN DEL CATEQUISTA

    Los discípulos estaban llenos de tristeza. La tristeza es mala compañera, el que está triste no cree, no tiene fe, no puede ver lo bueno que hay a nuestro lado, y en el caso de los dos que iban a Emaús, la tristeza no les dejaba reconocer a Jesús. La Escritura, la Palabra de Dios les fue corriendo la cortina que les impedía ver con claridad y al llegar al sitio donde iban, ya se sentían más animados e invitaron al compañero de camino a cenar con ellos. El corazón cerrado a su propia tristeza se había abierto a otra persona y esta era Jesús. Jesús hace los mismos gestos de la última cena, parte el pan y se lo da, ahí ocurre lo más importante, lo reconocen resucitado y entienden las Escrituras. Esta alegría inmensa que los inundó los hizo volver corriendo y de noche, es decir, sin miedo, a Jerusalén en donde estaban los demás.

    • 8- CELEBRACIóN: 

    Nos colocamos formando círculo, alrededor de la mesita que hemos visto desde el principio de la reunión. Vemos los objetos ahí colocados, ¿Qué nos recuerdan acerca de lo que hemos escuchado en la Palabra de Dios? (Se comenta brevemente) Hacemos la oración compartida por todos: Jesús, hoy he aprendido.... te quiero pedir... 

    Al final se canta: Jesús es, Jesús es Señor.(3) Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.(3) Aleluya, aleluya.(3)

     

    • 9- COMPROMISO:

    -Recordar todas las noches "mi conversación con Jesús, lo que yo le dije y él me respondió, cuando íbamos por el camino". (Lo que dibujé en mi cuaderno)

    -¿Me gustaría cambiar lo que dije o añadiría algo más?

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