TEMA:
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Objetivo :
Que los niños capten la insistencia de Jesús al
hablarnos del Reino, para que nos pongamos en camino de alcanzarlo.
Colocar un mapamundi en la cartelera y encima la expresión:
VENGAN TODOS AL BANQUETE DEL REINO.
Queridos niños: Jesús nos ha puesto muchos ejemplos para que
entendamos cuál es el Reino al que nos invita. Si estamos atentos,
seguramente, entenderemos mucho mejor.
- 2- Revisión del compromiso
- ¿He rezado para que haya más grupos de Infancia Misionera?
- ¿Qué sacrificio me he propuesto hacer por las misiones, en este
mes?
Querido Jesús: queremos ser tus misioneros de verdad. Fortalece y
anima el corazón de los misioneros y misioneras que están por todo el
mundo llevando tu mensaje de amor, tu invitación a participar en el
banquete de tu Reino. Que haya muchas respuestas a esa invitación tuya.
Ayúdanos a decirte siempre que sí, como lo hizo tu Mamá, la Virgen
María. Amén.
| A cada niño se le entrega una hoja con el dibujo de
un laberinto. Ahí se ven cuatro personajes pero sólo uno puede
entrar al banquete.
¿Qué características tiene el personaje que puede entrar?
Conversar un poco. |
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Después de haber hecho nuestra actividad vamos a
escuchar el mensaje de Jesús en el Evangelio de Mateo 22, 1-14.
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas
a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El
Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de
bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados,
pero estos no quisieron ir. Envió de nuevo a otros criados que les
dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los
otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los
invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y
los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los
mataron. Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que
dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego
les dijo a sus criados: 'La boda está preparada, pero los que habían
sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los
caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los
criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron ,
malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados. Cuando
el rey entró a saludar a los convidados vio entre ellos a un hombre que
no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: Amigo, ¿cómo has
entrado aquí sin traje de fiesta? Aquel hombre se quedó callado.
Entonces el rey dijo a los criados: 'Atenlo de pies y manos y arrójenlo
fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación.
Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".
- ¿A qué compara Jesús el Reino de los cielos, en el Evangelio que
escuchamos?
- ¿Quienes son esos invitados al banquete que no quisieron ir?
- ¿Qué significa el traje de fiesta para asistir al banquete
del Reino?
Jesús busca por todos los medios y con todos los ejemplos posibles
que la gente descubra el Reino de Dios y se dedique a conseguirlo. En
este pasaje de Mateo, que hemos escuchado, Jesús compara el Reino con
el banquete de bodas del hijo de un rey. Salen los servidores a invitar
a muchos pero estos se excusan, ponen disculpas y no van. El rey insiste
en invitar a todo tipo de personas para que se llene la sala de fiesta.
Descubre que hay alguien que no tiene el traje de fiesta y es sacado
fuera, a las tinieblas. El pueblo de Israel fue el primer invitado a las
bodas del hijo del rey, pero muchos del pueblo no quisieron ir. Se
negaron a aceptar la invitación que les hizo Jesús. Entonces, su
invitación la extiende a todas las gentes y entre esas, estamos
nosotros. Es necesario asistir con el traje de fiesta: o sea, con el
corazón lleno de fe, esperanza y buenas obras. Jesús no mira si se es
pobre, enfermo, blanco, negro, pobre o menos pobre, mira el traje de
fiesta: el corazón de cada uno.
El catequista invita a los niños a examinarse un momento y echar una
mirada a su interior para ver cómo está "el vestido de
fiesta" de cada uno. Seguidamente, el catequista dirige la
oración: Jesús, nos invitas al banquete de tu Reino. Ayúdanos a
preparar el traje de fiesta, hecho de humildad y buenas obras. No
permitas que trabajemos en vano sino que tu estés con nosotros siempre.
Amén.