TEMA:
Jesús espera que, también
nosotros, seamos buena semilla.
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Objetivo :
Que los niños se den cuenta que Dios siempre espera de nosotros
"Buenos frutos" aunque de nuestro corazón broten, a veces,
los malos frutos o cizaña.
Colocar en la cartelera palabras que expresan cosas buenas (con un
color), y cosas malas (con otro color), que tenemos las personas.
Ponerlas en desorden y revueltas unas con otras.
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Queridos niños: Jesús continúa hoy hablándonos con
parábolas referentes a la siembra y al campo. El desea que comprendamos
muy bien lo que nos quiere decir porque así en nuestras vidas seremos
capaces de seguir siempre el camino recto, el camino de
salvación.
- 2- Revisión del compromiso
-¿Cuál o cuales mandamientos del niño misionero llevamos a la
práctica?
-¿Rezamos por nuestros compañeros de curso y por alguno de ellos,
en especial ?
Querido Jesús: tu mamá, la Virgen María te enseñó muchas cosas,
queremos que Ella, también, nos enseñe a nosotros el buen camino, nos
aconseje en los momentos de duda y a tener confianza en ti. María, te
agradecemos todo lo que haces por nosotros, tus hijos pequeños. Amén.
Se le indica a los niños que deben dramatizar el siguiente guión,
lo demás se deja a su creatividad. Una familia quiere vivir en unión,
en ayuda mutua, en comprensión, en respeto de unos con otros, sin
embargo, algunos elementos negativos o personas, se introducen en esa
familia para destruirla. Alguien de la familia se da cuenta de esto y
lucha por mantener la unión y demás valores que se tenían al
principio. Al final, el bien gana la batalla. Según el número de
niños puede llevarse a cabo con dos grupos.
Lo que hemos realizado, Jesús nos lo dirá de una forma muy clara
para el mensaje se nos grabe bien. Escuchemos a
Mateo 13,24-43
En aquel tiempo, Jesús propuso esta parábola a la muchedumbre:
"El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena
semilla en su campo; pero mientras los trabajadores dormían, llegó un
enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando
crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció
también la cizaña. Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo:
'Señor, ¿qué, no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde,
pues, salió esta cizaña?' El amo les respondió: "De seguro lo
hizo un enemigo mío". Ellos le dijeron: '¿Quieres que vayamos a
arrancarla?' Pero él les contestó: "No. No sea que al arrancar la
cizaña, arranquen también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta el
tiempo de la cosecha y cuando llegue la cosecha, diré a los segadores:
arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla; y
luego almacenen el trigo en mi granero"...Entonces se le acercaron
sus discípulos y le dijeron: "Explícanos la parábola de la
cizaña sembrada en el campo". Jesús les contestó: "El
sembrador de la buena semilla es el Hijo del Hombre, el campo es el
mundo, la buena semilla son los ciudadanos del Reino, la cizaña son los
partidarios del maligno, el enemigo que la siembra es el diablo, el
tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los
ángeles. Y así como recogen las cizaña y la queman en el fuego, así
sucederá al fin del mundo: el Hijo del Hombre enviará a sus ángeles
para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado
y a todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será
el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el
sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga".
-¿ La parábola que Jesús nos ha contado, tiene algo o mucho que ver
con la dramatización que realizamos?
-¿ Quién pone las malas ideas,
los malos deseos en nosotros para que luego nosotros, sin reflexionar,
hagamos lo malo?
-¿ Qué tenemos que hacer entonces, los amigos de
Jesús ?
Jesús en esta parábola nos ha dicho con mucha claridad cual es
nuestra responsabilidad: tenemos semilla buena y semilla mala dentro de
nosotros mismos pero, a la hora de obrar, tenemos que pensar y medir las
consecuencias para no seguir la intención del enemigo. Papá-Dios nos
ha hecho libres para saber escoger lo bueno de lo malo. Si consultamos
con Jesús, si lo miramos a él; cómo actuó, qué dijo, nosotros
trataremos de imitarlo y no nos equivocaremos. También, hay que orar
siempre y pedir a Papá-Dios el Espíritu Santo para poder ser buen
trigo en medio de la cizaña que nos rodea. Pero no tengamos miedo,
confiemos en la ayuda de Jesús que el nunca nos fallará.
Todos de pie van a pedir a Jesús por sus propias familias, para que
en nuestros hogares haya siempre amor y comprensión, para que esa
cizaña que viene a destruir lo bueno, sea vencida por Jesús con
nosotros. En voz alta cada niño irá haciendo una petición.