TEMA:
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Objetivo :
Interiorizar que hemos recibido muchísimos dones sin haberlos trabajado y
por eso los que seguimos a Jesús debemos dar lo que tenemos, sin esperar
recompensas.
Colocar en las paredes, para que se vean bien los nombres de los
integrantes del grupo de Infancia Misionera. En la cartelera colocar
los nombres de los doce Apóstoles y el de Jesús en el centro.
Queridos niños: Hoy, Jesús nos reúne una vez más para que nos
encontremos en grupo de amigos. En la medida en que lo vamos
conociendo vamos comprendiendo también, su mensaje y nuestras
capacidades para colaborar con El.
- 2- Revisión del compromiso
La semana anterior aprendimos el mandamiento Nº 6 del niño
misionero.
-¿Quién lo puso en práctica ?
-¿ Nos acordamos de rezar para que muchos niños y jóvenes
respondan a la invitación de Jesús?
Querido Jesús: hemos visto nuestros nombres adornando las paredes
del salón y los nombres de tus apóstoles alrededor del tuyo. Tú
contaste con ellos para la misión de ir a los pueblos de Israel; tú
cuentas con nosotros para que seamos mensajeros de tu amor con las
personas con las que vivimos y nos encontramos todos los días. Te
damos gracias porque para ti somos personas capaces de hacer algo
grande, porque nos amas y nos ayudas en todo momento. Gracias, Jesús.
Llevar unos periódicos o revistas en donde haya fotografías
de grupos o multitudes de personas. Los niños escogerán uno o más
recortes para pegarlos en su cuaderno. A continuación se les entrega
un recorte de cartulina en donde se dibujará a Jesús, se recortará
y se pegará sobre los recortes de periódico y/o revista.
Nuestro trabajo de hoy tiene mucho que ver con el mensaje de la
Palabra de Dios, por eso, muy atentos escucharemos a
Mateo 9, 36-10,8
En aquel tiempo, al ver Jesús a las multitudes, se compadecía de
ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin
pastor. Entonces dijo a sus discípulos: " La cosecha es mucha y
los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que
envíe trabajadores a sus campos". Después, llamando a sus doce
discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y
curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de
los doce Apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su
hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe
y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y
Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor. A
estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: "No vayan a
tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más
bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y
proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen
a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen
fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder;
ejérzanlo, pues, gratuitamente".
- ¿ Por qué Jesús sentía compasión hacia las multitudes ?
- ¿ Qué dijo Jesús que hiciéramos ?
- ¿A dónde envió Jesús a sus discípulos ?
- ¿ Qué poderes dio Jesús a los discípulos ?
Jesús realizó la misión que el Padre le encomendó y, también,
enseñó a sus discípulos cómo debían continuar esa misión.
Nosotros, amigos de Jesús y discípulos suyos, sabemos que la misión
de Jesús debemos continuarla. Jesús compara a la gente que va por el
mundo sin conocerlo, a las ovejas sin pastor: desorientadas,
dispersas, asustadas, tristes, sin una meta en la vida, y que el mundo
es como un campo inmenso donde la siembra ha dado fruto pero que hay
pocos obreros para recoger la cosecha. Para que esos frutos no se
pierdan, dice Jesús que roguemos al dueño de la cosecha para que
envíe trabajadores que la recojan. Hay muchos que dicen seguir a
Jesús pero no trabajan y otros que están dispuestos pero no saben
orientar su vida para ayudar en la misión de Jesús. Nuestra
oración, además de nuestro trabajo, es muy importante porque
Papá-Dios nos escucha y ve nuestro deseo de que su Reino llegue a
todos los rincones de la tierra. Jesús nos indica, también, que lo
que tenemos no es porque lo hayamos alcanzado por nuestro esfuerzo
sino que es un don recibido gratis y por lo tanto, debemos trabajar
gratis: ser misioneros generosos en todo tiempo y lugar.
Se le entrega a cada niño un trozo de papel para que escriba su
nombre y las cualidades que ven en sí mismos o que alguien les haya
dicho que las tiene. Al terminar de escribir se colocan en círculo y
se hace la oración de acción de gracias por los dones recibidos.