Un amigo valiente - Pedro Poveda

Esta es la historia 
de Pedro Poveda.     
 
¡Mira que chiquitín es! 
Tiene los ojos azules y dos tías muy buenas.
Al nacer lo han llevado ante un cuadro de la Virgen- Este niño es Pedro, ¿A que te gusta para amigo de tu hijo Jesús?

 

¡Pedro quiere ser sacerdote!

Los sacerdotes son los amigos de Jesús y Pedro ¡lo quiere tanto! Sus tías le han conseguido una casulla pequeñita. Es el vestido que se ponen los sacerdotes para decir la Misa. Pedro se ha subido a una silla- ¡Voy a decirles una cosa! Sus papás se han sentado para escucharle. Sus tías también. ¡Qué misterio! ¿De qué hablará Pedro?

Fíjate en el dibujo. ¿Lo adivinas?

 

Pedro ha dicho a su mamá:

- ¡Quiero estudiar para ser sacerdote! Su mamá le ha dado un abrazo.- Hijo, ¿sabes qué es ser sacerdote?... Es ser un amigo muy especial de Jesús. Tendrás que trabajar y estudiar mucho, amar a toda la gente. Y enseñar cuánto les quiere Jesús, sobre todo a los más pobres y a los niños.

 

- Mamá, ¿estarás contenta cuando yo sea sacerdote?- Sí, Pedro. Tendrás que irte a estudiar a otra ciudad. Toma tu maleta, tu cartera, tus libros. Yo ahora tengo pena, pero tú eres un niño valiente.

¡Pedro se ha perdido!

Había salido a pasear con sus compañeros y de repente...- ¡Ha desaparecido! Todos lo buscan - Oye, tú... ¿Has visto pasar a un niño rubio, con ojos azules?- ¡Que si lo he visto! Me dio el bocado que llevaba. ¡Mira si será bueno! A la vuelta del paseo todos preguntan:- ¡Eh Pedro! ¿Dónde te has metido? 

 

Pedro sonríe y se calla ¡Si supieran su secreto! Porque Pedro tiene un secreto. Además de estudiar y jugar, muchas tardes, Pedro se esconde en un rincón de la iglesia. Desde allí ve a la Virgen y habla con ella.

Pedro ya es casi sacerdote

Un día desde la terraza, ve a lo lejos unas cuevas pintadas de blanco.¡allí viven hombres y mujeres! Están escondidos entre montañas pequeñas. Los hombres han cavado tierra. Luego han pintado las paredes de blanco. En las cuevas no hay luz ni agua. Y los niños y niñas no pueden ir a la escuela porque no hay. Y pasan mucha hambre.¡Es terrible! Pedro, al saberlo, se acuerda de Jesús, su Amigo. ¡Quiere ser como él! - Cuando sea sacerdote, iré a las cuevas!

 

¡Ya es sacerdote Pedro!

Su mamá le dice: - Hijo... ¡Qué contenta estoy! Cuando ella lo mira en las cuevas, rodeado de gitanos dice siempre: - ¡Qué bueno es mi hijo! Todo el mundo lo quiere. Ahora va por los campos, recogiendo dinero y comida. ¡No le importa cansarse! ¿Sabes por qué?

 

Un día vio llorando a un gitanillo.

- ¿Por qué lloras?- ¡Porque tengo mucha hambre! Y a don Pedro, desde entonces, le duele por dentro el hambre de todos los niños de las cuevas ¡Por eso no le importa trabajar tanto!

En una cueva, hay un cuadro muy bonito de la Virgen. Don Pedro les explica a los niños que la Señora es muy buena y que ese Niño pequeño que lleva en brazos es Jesús. Ahora los gitanos tienen escuelas y aprenden mucho. Pero lo que más les gusta aprender es a cantar a la Virgen.

 

- Don Pedro, ¿hacemos la procesión? Y Pedro dice que sí.  Entonces los gitanos y gitanas salen en filas, con banderas blancas y azules. Llevan a la Virgen, toda rodeada de flores, y y se van por los caminos cantando.¡Qué coplas inventan! ¡se les ve tan felices! Un cuevero lleva un farolito. Otro una cacerola grande y una cucharada como si fuera un tambor. Pedro se va con ellos.

Han pasado muchos años. Pedro piensa ahora en todos los niños y niñas del mundo. Quiere que sean felices. Que sean valientes. Que tengan los ojos muy abiertos para descubrir a quien tiene hambre. Que sean solidarios. Que conozcan y sean amigos de Jesús.¡Pero él no puede ir por todas las escuelas del mundo!¿Qué hará?¡Qué idea tan buena!

 

Pedro escribe y escribe. También viaja y viaja, explica su idea a mucha gente. Y, sobre todo, habla con Jesús. Cuántos amigos nuevos le ha buscado por todo el mundo! Gente capaz de compartir sus cosas, de ayudar, de ser solidaria... Pero hay algunos hombres que no lo entienden ni lo quieren. Piensan:- Es un charlatán. No quiere engañar. Tenemos que hacerle callar a la fuerza. Pedro no se calla. Sigue hablando, escribiendo...

¡Es un valiente!¡Van a llevar preso a Pedro!¡Lo van a matar!- ¿Vive aquí Pedro Poveda? - Yo soy- Ven con nosotros. Todos se quedan muy tristes. ¿Por qué lo matan si es tan bueno? Cuando lo acusan, Pedro siempre responde:- Soy sacerdote de Cristo. No tiene miedo. ¡Pronto verá a su amigo!¡Han matado a Pedro! Es muy de mañana y sus amigos aún tardarán unas horas en saberlo. 

Pero en el cielo, ya le esperaban llenos de alegría.- ¡Que viene Pedro, el amigo de Jesús!- Ven a descansar junto a mi Hijo -le dice la Virgen- ¡si vieras cómo te esperaba! Eres un amigo de verdad. Y un valiente. Y, desde el cielo, Pedro pudo cumplir su sueño de estar cerca de todas las personas que lo necesitaran. Y, sobre todo, de los niños.

 Muchos conocieron su historia, como tú ahora, y quisieron ser también amigos y amigas de Jesús, gente valiente y buena que trabaja muy duro para que todos tuvieran pan, medicinas, escuelas, todo lo que necesitaban.

¿Tú también quieres ser como Pedro?

Textos: Margarita Bartolomé
Dibujos: Egu
 

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