DOMINGO XXVIII
DEL TIEMPO ORDINARIO
1° Lectura (2R
5,14-17)
"Ahora sé que no hay más Dios que el de Israel. Te pido que
aceptes estos regalos de parte de tu siervo"
2° Lectura (2Tm
2,8-13)
"Si morimos con Cristo, viviremos con El; si nos mantenemos
firmes, reinaremos con El; si lo negamos, él también nos negará; si
le somos infieles, él permanece fiel, porque no puede contradecirse
a sí mismo"
Evangelio (Lucas
17,11-19 )
En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó
entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le
salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo
lejos y a gritos le decían: "Jesús, Maestro, ten compasión de
nosotros". Al verlos, Jesús les dijo: "Vayan a presentarse a los
sacerdotes". Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra.
Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en
voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Este
era un samaritano. Entonces dijo Jesús. "¿No eran diez los que
quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie,
fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?"
Después le dijo al samaritano: "Levántate y vete, tu fe te ha
salvado".