DOMINGO XXIII
DEL TIEMPO ORDINARIO
1° Lectura (Sb
9,13-19)
...Con dificultad conocemos lo que hay sobre la tierra y a
duras penas encontramos lo que está a nuestro alcance. ¿Quién
podrá descubrir lo que hay en el cielo?¿Quién conocerá tus
designios, si tú no le das la sabiduría, enviando tu santo
espíritu desde lo alto?...
2° Lectura (Flm
9,10.12-17)
Querido hermano: Yo, Pablo, ya anciano y ahora, además,
prisionero por la causa de Cristo Jesús, quiero pedirte algo en
favor de Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado para Cristo,
aquí, en la cárcel. Te lo envío. Recíbelo como a mi mismo...
Evangelio (Lucas
14, 25-33)
En aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre y
él, volviéndose a sus discípulos les dijo: "Si alguno quiere
seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y
a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí
mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me
sigue, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de ustedes, si
quiere construir una torre, no se pone primero a calcular el
costo, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que, después
de haber echado los cimientos, no puede acabarla y todos los que
se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: 'Este hombre
comenzó a construir y no pudo terminar'. ¿O qué rey que va a
combatir a otro rey, no se pone primero a considerar si será
capaz de salir con diez mil soldados en encuentro del que viene
contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro esté aún
lejos, le enviará una embajada para proponerle las condiciones
de paz. Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos
sus bienes, no puede ser mi discípulo".