DOMINGO XVIII
DEL TIEMPO ORDINARIO -C
1° Lectura (Ec
1,2;2,21-23)
Todas las cosas, absolutamente todas, son vana ilusión...
2° Lectura (Col
3,1-5.9-11)
Hermanos: Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen
los bienes de arriba... Pongan todo el corazón en los bienes del
cielo, y no en los de la tierra...
Evangelio
(Lucas
12, 13-21)
En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de la multitud, un
hombre le dijo: "Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la
herencia". Pero Jesús le contestó: "Amigo: ¿quién me ha puesto como
juez en la distribución de herencias?" Y dirigiéndose a la multitud,
dijo: "Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no
depende de la abundancia de los bienes que posea". Después les
propuso esta parábola: "Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se
puso a pensar: '¿Qué haré, porque no tengo ya en donde almacenar la
cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y
construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo
que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para
muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida'. Pero Dios
le dijo: '¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién
serán todos tus bienes?' Lo mismo le pasa al que amontona riquezas
para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios"